En Argentina aún duele la final perdida con España. A pesar de haber sido muy inferior en el trámite del partido, lograron estirar el 0-0 hasta el segundo tiempo de alargue.

Ahí llegó la jugada desgraciada para los trasandinos, pues un centro de Pedro Porro al segundo palo encontró la cabeza de Nico Williams. Eso sí, el envío bombeado pudo ser cortado por el meta Emiliano Martínez.

El Dibu, sin embargo, decidió quedarse atornillado al piso y no correr el riesgo de ir a buscar esa pelota al segundo palo. Algo por lo que le pasaron la cuenta en su país.

El gol de España en el que Martínez no se atrevió a cortar el centro inicial

Dibu no sale a cortar el centro del gol de España

A pesar de que había atajado muchos goles hasta ese momento, fue apuntado por la falta de osadía en cortar ese balón flotado desde la derecha.

“Una máquina que, sin embargo, no logró con esa daga que cayó a espaldas de Nahuel Molina, que Williams mandó hacia adentro de cabeza -cuando parecía que la pelota se iba- y que Ferrán facturó”, señala el diario Olé.

Describe la jugada como “un centro en el que el marplatense pudo haber salido a cortar: no pareció estar seguro de hacerlo, se quedó en el área chica y España aprovechó”.

Sostienen que ahí se desvaneció el sueño de una nueva estrella. “Y le arrebató a la Argentina el deseo, el anhelo de la cuarta que se había sostenido, en parte, por los guantes del marplatense”, cerraron.