Gustavo Alfaro no cabía en sí de felicidad luego del triunfazo que Paraguay materializó mediante una tanda de penales ante Alemania para meterse dentro de los 16 mejores equipos del Mundial 2026. Y tras esa épica victoria, que tuvo al golero Orlando Gill como figura estelar, dejó una conferencia de prensa muy extensa.
Fueron 50 minutos de diálogo con los medios de comunicación, que prácticamente quisieron colgarlo en una plaza pública cuando la Albirroja cayó goleada ante Estados Unidos en el debut mundialero. “El resultado te da la certeza, pero no te da la autoridad de sentirte dueño”, fue una de las declaraciones que lanzó Alfaro.
El parto de nalgas
“Nosotros sentimos que estamos convencidos de que esto es así y de cuál es el proceso. Por eso dije parto de nalgas. Es así, con sufrimiento. Así va a ser. Qué nos cambia, nada. Al contrario, el desafío es más grande porque el compromiso es más grande. A medida que vas subiendo, el espacio es cada vez para más poquitos. En algún punto puede faltar el oxígeno, te puedes marear, equivocarte, dar mal un paso. Cuando uno escala, es cuando más cuidado debe tener”.
La libertad que te hace crecer
“Para mí, haber festejado el otro día la clasificación era importante. Porque era libertad y la libertad es lo que te hace crecer. Si todos hubiésemos estado en esa sintonía de festejar y que habíamos competido, más allá de que nos toque Alemania. ¿O qué garantía hay de que pasáramos si tocara Egipto? ¿Pueden confirmar eso? No. A nosotros todos nos pueden ganar, para nosotros todo es difícil”.
“Apretemos los dientes y sigamos porfiados para adelante. Estamos convencidos de lo que podemos hacer. Gustavo Gómez me dijo que cuando un grupo está fuerte, la pelota que pega en el palo de nuestro arco sale. Tenemos que saber que todo nos cuesta mucho”.
Galarza Fonda se gradúa de jugador de Mundial
“Galarza Fonda se recibió de jugador de Mundial, de partido grande, de esos que tallan y los juegan los que son distintos. La presentación la había hecho contra Turquía y hoy se recibió de jugador de equipo grande, de ese tipo de envergadura: para las grandes batallas“.
“Cuando escuché la información de que estaba deprimido, bajoneado. Y digo ‘si este está deprimido, tiene un corazón a prueba de balas’. Tiene la camiseta pintada, jugó un partidazo. Trabajó en todos los sectores de la cancha. Uno no es distinto únicamente por el talento, también por el corazón. Y Mati tiene eso que lo hace diferente”.
Cumbia, tango, rumba y polka paraguaya
Había tres o cuatro jugadores que pedían cambio, no podían más. Sin embargo se la bancaron con corazón y trataron de sostener el partido como sea. Y buscar como podíamos: en una pelota detenida, en una pelota larga. Me gustaría tener otros argumentos, aún no estamos preparados para eso. Lo peor que hay es ser un ni. No me puedo permitir eso. Contra Estados Unidos fuimos un ni, ni ofensivos ni defensivos. Hoy no quería ser un ni. Y si tuve que hacer cosas que no quisiera hacer, hay que hacerlas porque es lo que pide el partido. Si tenía que poner un defensor más, había que ponerlo. Y si había hoy que poner un delantero, tenía que poner un delantero”.
“Todavía no tenemos ese bagaje que nos hace imponer condiciones. Todavía tenemos que bailar la música que nos ponen: a veces toca una cumbia, a veces un tango, una rumba. Ahí está, hoy nos tocó una polka. Seguimos peleando, bailando mal, pero tratando de interpretar y de seguir adelante”.
El compilado de frases de Gustavo Alfaro tras la épica clasificación de Paraguay vs Alemania
Gustavo Alfaro tuvo declaraciones para todos los gustos luego de la eliminación de Alemania que asestó Paraguay en la ronda de 32 mejores del Mundial 2026. Para algunos, un vendehumo. Para otros, un cazador de utopías. Incluso un defensor de la identidad guaraní.
A los alemanes no les gusta la incomodidad
“Vieron cuando hablábamos de detalles, esos son los detalles. No se puede fallar. Ahí es donde uno tiene que estar atento a todo lo que puede suceder. Es una construcción permanente de situaciones, momentos. Si no hubiésemos pasado por Estados Unidos, si no hubiésemos aprendido de la derrota, tal vez no hubiésemos estado preparados para este partido. Les dije ‘muchachos, acá no se puede vacilar”.
“Somos 11 contra 11, nos van a tirar la historia y las estrellas, pero a ellos no les gusta la incomodidad. Quiero que los alemanes estén en el piso, con todo respeto. No los íbamos a dejar jugar, los íbamos a friccionar. Son batallas que tenemos que dar”.
Paraguay se acostumbró a la inmediatez
Para algunos somos una selección de primer nivel y para otros, de tercer nivel. Alguien está mirando mal. No somos ni una cosa ni la otra. La única manera de hacer crecer a Paraguay es coincidir. Eso no quiere decir que no se quiera criticar, pero no se puede estar siempre en un nuevo comienzo. Paraguay está muy acostumbrado a la inmediatez. Es muy difícil tener un proyecto cuando se apuesta al resultado únicamente, eso en un momento te atrapa. Y la selección con mayor razón, es una expresión de todo lo que hay dentro”.
Academias de primer nivel vs la tierra colorada
“Los que tenemos en frente, con todo respeto, están formados en academia de primer nivel en Europa. Nosotros venimos en la tierra colorada, jugando descalzos en esa tierra, con el sacrificio de los padres para llevarlos a entrenar, haciéndose cargo de cosas porque no alcanza la plata para que los chicos puedan cumplir sus sueños, teniendo postergaciones, privaciones en silencio. Nosotros venimos de esos lugares, es el escenario ideal. Esto no quiere decir que ganamos por eso, para nada. Ojalá pudiéramos tener los avances de primer nivel y todo lo que tienen ellos, por algo tienen cuatro estrellas. Pero yo no reniego de mis orígenes, es lo que nos define”.
Hacer realidad lo que amenaza como imposible
“Es una demostración absoluta de amor propio y convencimiento. Esa mezcla de sangre y utopía que nos dio la posibilidad de hacer realidad lo que amenazaba como imposible. Sin lugar a dudas fue la mejor victoria que he tenido como entrenador y les dije gracias a los jugadores por regalarme una jornada inolvidable. No me alcanzaban los ojos y los sentidos para llenarme de este espacio, este ambiente, sentimiento y la demostración absoluta de amor que dieron los jugadores por la selección. Fue la victoria más grande de mi vida, ojalá que tengamos otra“.
No muero con la mía, vivo con la mía
“Yo no muero con la mía, vivo con la mía. Y vivir es cambiar. Porque cuando uno muere, te meten en un metro 80 y te llenan de tierra. Yo quiero vivir y si tengo que cambiar para seguir viviendo, cambiaré. En ese sentido es lo que valoro: el disenso nos hace crecer y está muy bueno que así sea”.
El corazón que no se entrega nunca
“Podemos jugar bien, regular, mal. Cometer errores, tener aciertos, tener miles de defectos, pero tenemos un corazón que no se entrega nunca y eso nos mantiene con vida. Hablamos en el vestuario de tener humildad y paciencia, se permite disfrutar dos horas, después hay que descansar, hay que viajar a Filadelfia y jugar de nuevo”.
Navegar sobre manjar
“Estamos remando en dulce de leche, pero uno sigue peleando. ¿Demostración de los jugadores? Nada, me saco el sombrero por ellos. Se los dije desde el primer día. Sin una mentalidad fuerte, este partido no lo sacan adelante.
“Teníamos dos penales para ganar, los erramos y así y todo, terminamos ganándolo. Está en nuestra naturaleza: si no sufrimos, no sirve. No sirve”.
Más declaraciones para la historia de Gustavo Alfaro
La carreta delante del caballo
“Sufrimos por nuestras limitaciones. Ojalá tuviéramos más cosas. No tengo razón porque Orlando Gill atajó dos penales. No, yo estoy convencido de lo que hacía. Ahí es donde yo digo, cuando se pone la carreta delante del caballo es muy difícil avanzar. Después podemos discutir cosas opinables, pero la madurez en la discusión. En Argentina el fútbol estuvo atrapado 24 años en saber cuál es la nuestra, la disyuntiva si éramos Menottistas o Bilardistas, con generaciones de fútbol extraordinarias que pasaron y no podían conquistar nada.
“Hasta que vino Sabella, que puso sobre aviso que Argentina se podía organizar. Después vino Scaloni, agregó de las dos cosas y lo puso en su lugar. Para mí es eso: se lo dije al presidente, los jugadores y ustedes. ¿Qué tipo de selección quieren tener? ¿Dónde quieren ver a Paraguay? Me gustaría verlo siempre entre los cuatro mejores de Sudamericana y Libertadores, pero no por algo fortuito”.
Guerreros que salen como leyendas
“Yo quiero ver 26 guerreros entrando todos juntos y cantar al himno. Y quiero que esos guerreros se retiren de la cancha siendo leyendas y es lo que hicieron. Fui una victoria épica”.
