Datos principales
Confederación: AFC
Apodo: Socceroos.
Ranking FIFA: 27°
Grupo en el Mundial: D (Turquía, Estados Unidos y Paraguay)
¿Cómo clasificó al Mundial?
Sin ningún gol en contra y ganando casi todos sus partidos (excepto ante Palestina, en Kuwait), Australia sorteó el Grupo I de la Segunda Ronda de las Eliminatorias asiáticas. Al Líbano le hicieron cinco a domicilio, mientras que a Bangladesh les metieron siete en Melbourne.
Ya en la Tercera Ronda, Australia lo tuvo más difícil. Los Socceroos fueron segundos del Grupo C, liderado por Japón, y sacaron boletos directos al Mundial 2026. Si bien tuvieron goleadas (como el 5-1 a Indonesia), también sufrieron descalabros (como el 0-1 ante Baréin en Gold Coast).
Calendario y estadios en los que juega
- Australia vs. Turquía (domingo 14 de junio, 00:00 hrs, BC Place, Vancouver). Transmisión: DirecTV.
- Estados Unidos vs. Australia (viernes 19 de junio, 18:00 hrs, Lumen Field, Seattle). Transmisión: Chilevisión / DirecTV / Disney+.
- Paraguay vs. Australia (jueves 25 de junio, 22:00 hrs, Levi’s Stadium, San Francisco). Transmisión: Chilevisión / DirecTV / Disney+.
Kilómetros a recorrer en la Fase de Grupos: 1.290 kms. (Vancouver-Seattle-San Francisco).
Posibilidades estadísticas según RotoWire:
- Pasar la fase de grupos: 12,5%
- Llegar a cuartos de final: 5,9%
- Alcanzar semifinales: 1,5%
- Llegar a la final: 1%
- Ser campeón: 0,2%
Proyección de la IA
Cero fe le tiene la Inteligencia Artificial de Google, Gemini a Australia. Según la IA, los Socceroos no sacarán ni un solo punto en su travesía por Norteamérica y quedarán eliminados en la primera fase.
Así lo desglosa Gemini: en el duelo ante Turquía, será una derrota por la mínima (“Australia intentará llevar el partido al barro”); sumarán una caída ante Paraguay (“partido muy friccionado”); y sufrirán ante Estados Unidos (“revés lógico”).
El plantel de Australia
Porteros:
– Mathew Ryan (Levante)
– Patrick Beach (Melbourne City)
– Paul Izzo (Randers).
Defensores:
– Harry Souttar (Leicester)
– Alessandro Circati (Parma)
– Jordan Bos (Feyenoord)
– Cameron Burgess (Swansea)
– Milos Degenek (APOEL)
– Aziz Behich (Melbourne City)
– Jason Geria (Albirex Niigata)
– Lucas Herrington (Colorado Rapids)
– Kai Trewin (New York City)
– Jacob Italiano (Grazer AK 1902)
Mediocampistas:
– Jackson Irvine (St. Pauli)
– Paul Okon-Engstler (Sydney FC)
– Cameron Devlin (Hearts)
– Ajdin Hrustic (Heracles)
– Connor Metcalfe (St. Pauli)
– Aiden O’Neill (New York City)
Delanteros y Extremos:
– Mathew Leckie (Melbourne City)
– Nishan Velupillay (Melbourne City)
– Nestoy Irankunda (Watford)
– Awer Mabil (Castellón)
– Mohamed Touré (Norwich)
– Cristian Volpato (Sassuolo)
– Tete Yengi (Machida Zelvia)
Jugador estrella: Mathew Ryan
Se suelen resaltar los goles y la magia, pero el fútbol no es sólo eso y los Socceroos lo saben. Mathew Ryan es un tipo que no acapara portadas, mas vaya que saber hacer las cosas bajo los tres palos. El nacido en Plumpton es la estrella contemporánea de Australia, gracias a su inmensa fiabilidad. Su sitial como el mejor arquero en la historia del país (y de Oceanía) obedece a unos reflejos formidables y un destacable juego de pies que modernizaron la posición en su nación. Él es la garantía que da tranquilidad al resto del equipo y es, por ende, el primer clavo en la máquina que se planta de igual a igual ante cualquiera.
Empezó desde bajito. Tras ganar notoriedad en el Central Coast Mariners de su liga local, su nombre se volvió reconocible en el Brujas de Bélgica. Luego, dio el salto definitivo hacia la Premier League. En el Brighton & Hove Albion registró sus temporadas de mayor impacto, adueñándose del puesto en el campeonato más competitivo del mundo. Sus recientes estadías en instituciones como el Levante, la Real Sociedad, el AZ Alkmaar y la Roma ratifican que la confianza no solo se la dan en casa, sino también en el Viejo Continente.
Con el canguro al pecho, luce la jineta de capitán nacional. Ryan fue pieza clave en el combinado que conquistó la Copa Asiática en 2015, cuando recién comenzaba a edificar su extenso dominio bajo los palos. Tras foguearse en las citas de Brasil y Rusia, su madurez quedó mucho más clara en Qatar 2022, donde sostuvo al equipo con tapadas cruciales para alcanzar los octavos de final. Actualmente, sus más de noventa partidos internacionales lo consagran como el emblema excluyente de esta generación que quiere dar sorpresas en tierras ajenas.
Jugador a seguir: Nestory Irankunda
No es que sea agresivo, pero vaya que pone iracundos a los defensas rivales. Nestory Irankunda es el atrevimiento que necesita comenzara a forjarse en Australia. Parece más brasileño que oceánico. Este extremo ofrece un repertorio lleno de gambeta e improvisación y se asoma como la principal amenaza de los Socceroos para la cita norteamericana. Representa ese perfil indescifrable, ese desparpajo que es trascendental para que sepamos que no presenciamos un juego de ajedrez, sino de fútbol.
Además, su historia de vida es digna de un film. Originario de un campo de refugiados en Tanzania, encontró en el fútbol australiano su lugar en el mundo. Tras maravillar en el Adelaide United siendo apenas un espinilludo, su talento aceleró la billetera del Bayern Münich, que compró su pase. En estos momentos, sus afiladas piernas encuentran sacando el mejor provecho posible en el Watford inglés.
El cuerpo técnico no podía quedar ajeno a la meteórica carrera de Irankunda. Así, el atacante pagó con goles la confianza del DT, en la reciente ruta eliminatoria, demostrando que, a veces, la edad da lo mismo. Lejos de achicarse al compartir camarín con los históricos del plantel, inyectó una velocidad inédita al último cuarto de cancha. Este atrevido atacante dejó los complejos encerrados y está listo para consagrarse como la pieza revolucionaria del juego australiano.
Técnico: Tony Popovic
En el diccionario australiano, Tony Popovic tiene un gran sinónimo: éxito. Tras su etapa profesional como zaguero, su transición al banquillo fue simplemente brillante, tocando el cielo en 2014 al ganar la Champions League asiática con el Western Sydney Wanderers. Luego de exitosos ciclos en Perth Glory y Melbourne Victory, sumado a breves pasos por Europa, el mando de la Selección de Australia llegó a sus manos a fines de 2024. Su misión era reconquistar a las viudas que dejó la sorpresiva renuncia de Graham Arnold.
Lejos del romanticismo, la libreta del estratega es una oda al rigor estructural. Suele alternar entre un 4-2-3-1 y un 3-4-2-1, cimentando oncenas que construyen su confianza desde una última línea impenetrable. Su mayor virtud es la lectura de los tiempos: sin complejos se agrupa en un bloque bajo para proteger una ventaja con uñas y dientes. Y cando tiene el balón, apuesta por posesiones controladas para adormecer el ritmo, buscando desesperar al oponente antes de asestar el golpe de gracia mediante transiciones punzantes por las bandas. No es un fútbol tan vistoso, pero le da resultado.
Popovic le dio la disciplina táctica necesaria a Suatralia para encauzar una ruta clasificatoria que amenazaba con descarrilarse. Al conocer como anillo al dedo la idiosincrasia de su nación, logró ensamblar perfectamente a los referentes que actúan en el extranjero con las nuevas figuras de la A-League. Instalado ya en el Mundial 2026, el técnico consolidó a una escuadra sumamente física, ordenada y fuerte, totalmente preparada para amargarle la jornada a cualquier potencia que subestime su capacidad.
Posible 11
Mejor participación de Australia en los Mundiales
Esta será la séptima vez que Australia disputará un Mundial en su historia y la sexta consecutiva. Los Socceroos se han beneficiado de un cambio de Confederación (desde la OFC a la AFC) para poder evitar definir en repechajes con las selecciones de la Conmebol y, de esta manera, estar más presente en las citas planetarias.
Precisamente, la última puede ser considerada su mejor presentación histórica. Esto, porque además de sortear un difícil grupo, donde tuvieron de rivales a Francia, Dinamarca y Túnez (fueron segundos), terminaron perdiendo en octavos de final ante Argentina (2-1), con una salvada del Dibu Martínez en los últimos minutos del partido.
Sin embargo, en 2006 también llegaron a octavos de final y, al igual que en Qatar, quedaron fuera de manera muy justa. En aquella ocasión, un empate en la recta final del último duelo grupal ante Croacia, les dio el pase a octavos (segundos de un grupo donde, además de los balcánicos, estuvieron Japón y Brasil). Para el primer duelo del “mata-mata” les tocó Italia, selección a la que tuvieron contra las cuerdas. Pero, un extraño penal, cobrado cuando iban cuatro minutos de tiempo agregado, terminó dándole la victoria por la mínima a los europeos.
Jugador histórico destacado: Tim Cahill
Era el boxeador de los banderines. Tim Cahill, el futbolista más determinante e influyente en la historia de Australia, nació en Sidney y no necesitaba medir dos metros para dominar las alturas. Su salto suspensivo y su fiero temperamento lo convirtieron en un cabeceador de élite mundial, liderando a los Socceroos en varios mundiales. King Tim, como lo apodan, personificó el espíritu competitivo de su país, cargándose al hombro a una selección que se ganó un nombre a nivel planetario.
En el Viejo Continente dejó una huella imborrable. Tras llevar al humilde Millwall a una histórica final de la FA Cup, dio el salto a la Premier League para transformarse en una leyenda del Everton. En Merseyside se cansó de festejar goles, convirtiéndose en el terror de los clásicos ante el Liverpool y en uno de los volantes ofensivos más temidos de Inglaterra. Con su icónico festejo pegándole al banderín de córner, Cahill fusionó la fiereza británica con el empuje y la garra australiana, ganándose la idolatría de los hinchas de Goodison Park.
Pero si esto lo acercó al cielo, la inmortalidad la consiguió con su selección. Allí, se convirtió en el máximo artillero histórico con 50 gritos sagrados. Tim Cahill lideró la era dorada australiana y firmó hitos históricos, como anotar el primer gol de Australia en un Mundial (Alemania 2006 ante Japón). Además, logró la hazaña de marcar en tres citas planetarias consecutivas, incluyendo una volea descomunal contra Países Bajos, en Brasil 2014. Además, guio a su país a levantar la Copa Asiática en 2015, el título más importante de su historia. Su CV dice “leyenda eterna” y ni la más modesta apreciación podría ponerlo en duda.
¿Cuáles son las fortalezas y las debilidades de Australia?
¿Cómo suplir la inferioridad técnica y el roce internacional en una selección como la de Australia? La respuesta viene dada por la actitud. Los Socceroos quizás tengan menos calidad con el pie, en comparación con sus rivales de grupo. No obstante, los oceánicos cuentan con un sacrificio tremendo y unas ganas que todo equipo se quisiera. En los kilómetros recorridos en cancha, suelen tener una estadística muy alta y equilibran la balanza en cualquier partido con dos órganos vitales: el corazón y los pulmones.
Además, Australia, tal como Paraguay, tiene una base de ataque en la que los balones parados son esenciales. Pero, esto no se debe exclusivamente a la potencia física de sus jugadores, sino también a la táctica. Los Socceroos utilizan pantallas dignas del básquetbol, dejando puntos ciegos en las defensas rivales. Y así es como sorprenden a cualquier desprevenido.
En cuanto a sus problemas, tienen que ver con el comienzo de la jugada. Reiteradas veces, el ataque empieza desde el fondo de la cancha. En ese ámbito, Australia no cuenta con defensas de gran pie, por lo que, ante la amenaza de perder el balón, terminan rifándolo con balones largos, si es que son presionados.
Junto con esto, los australianos cuentan con un vacío en la mitad de la cancha que les hace difícil su transición defensa/ataque. En ese sentido, desde que Aaron Mooy anunció su retiro internacional, los Socceroos cuentan con un despliegue en el mediocampo que se hace predecible y lento. Esto hace que Australia tenga muchos problemas en penetrar en una defensa bien armada y que, ante rivales que le ceden el balón, termine teniendo una posesión sin peligro.
Datos freak de los Socceroos
No es un dato desconocido decir que Australia enfrentó, durante un período largo, una de las Eliminatorias más fáciles a nivel continental. El cuadro de los Socceroos enfrentaba a combinados nacionales a los que constantemente goleaba, pero luego tenía que ir al repechaje con un equipo de la Conmebol y quedaba fuera del Mundial. Es por eso que decidieron cambiarse de Confederación y participar por la AFC (Asia). La movida les salió bien y, a partir del cambio, en 2006, los australianos clasificaron a todas las Copa del Mundo.
Pero, bueno, volviendo con los rivales débiles, Australia tiene la mayor goleada en la historia de las selecciones. Ocurrió el 11 de abril de 2001, cuando los Socceroos derrotaron por 31-0 a la Selección de Samoa Americana. En aquel encuentro, incluso, anotó un gol el actual técnico australiano, Tony Popovic.
Y si el repechaje es una forma de explicar los 32 años que estuvo Autralia fuera del Mundial (entre 1974 y 2006), hay que decir que no en todas estas Eliminatorias existió este duelo ante sudamericanos. Por eso, hay una leyenda que cuenta que la larga ausencia se debe a un maleficio. Esto se debe a que en 1969 enfrentaron a Rhodesia en Mozambique y los Socceroos habrían contratado a un brujo para pusiera una maldición en el arco rival. El partido salió bien y ganaron 3-1, pero los jugadores no habrían podido pagarle lo prometido al hechicero, por lo que éste habría terminado lanzando una maldición sobre Australia. para poner fin a esto, en 2004, John Safran, comediante australiano, viajó a Mozambique en 2004, realizando un ritual de sacrificar un pollo en una cancha para romper el conjuro. Y los oceánicos clasificaron a Alemania 2006… ¿coincidencia?
¿Qué récords puede romper esta Selección?
¿Podrá Australia superar el récord de goles conseguidos en un Mundial? Difícil decirlo, en un grupo tan complicado. Lo cierto es que los Socceroos tienen la marca de cinco tantos marcados, lo que se consiguió en Alemania 2006 (triunfo 3-1 ante Japón y 2-2 ante Croacia).
Además, tres vallas invictas separan a Australia de otro de sus récords. Si el candado de Popovic funciona adecuadamente, los Socceroos podrían llegar a establecer una nueva marca en mundiales. Anteriormente, dos partidos en dos Copa del Mundo distintas permitieron dejar su valla sin goles en contra (ante Chile, en 1974, 0-0; y ante Túnez y Dinamarca, ambos por 1-0, en 2022).
