La final del Campeonato Mineiro entre Cruzeiro y Atlético Mineiro terminó en escándalo. Una violenta batalla campal que terminó con 23 expulsados marcó el desenlace del encuentro disputado este domingo 8 de marzo.
Todo comenzó en los descuentos, cuando el portero Everson (Mineiro) y el volante Christian (Cruzeiro) chocaron. El golero reaccionó mal, empujando a su rival y poniendo sus rodillas encima de él.
Las consecuencias fueron brutales. Los jugadores del Cruzeiro corrieron al arco y Lucas Romero propinó una patada voladora a Everson. Más tarde, el propio Romero recibiría un fuerte golpe de puño por parte de Hulk, quien lo impactó detrás de la cabeza ante un atónito público.
Después de todo el escándalo, Hulk se disculpó a través de la prensa. “No recuerdo haber participado en un acto de violencia así en ningún partido en el que haya estado presente. No lo recuerdo”, declaró.
Hulk pide disculpas tras violenta pelea: “Con la sangre caliente, uno reacciona”
“Es lamentable y no me cansaré de pedir disculpas (…) Uno intenta calmar las cosas, pero con la sangre caliente, ves a un compañero siendo agredido y reaccionas. Automáticamente vas a reaccionar, porque tienes que defender a tu compañero y a los colores de tu equipo“, sumó.
“Se podría haber evitado. El principal culpable de todo lo que pasó es el árbitro (Matheus Candançan), porque yo se lo dije al inicio del segundo tiempo: ‘Matheus, si no tienes el control del partido, olvídate’. Tienes que sacar tarjetas, porque empezaron a darse bofetadas, empujones, de todo… y él no hacía nada“, concluyó el delantero del Atlético Mineiro.
