Un nuevo escándalo de violencia en el fútbol sudamericano tuvo lugar en Paraguay, donde Tim Payne y Esteban Matus fueron testigos del caos vivido en el clásico entre Olimpia y Cerro Porteño.

Los dos equipos más populares del balompié guaraní se enfrentaron en lo que debía ser una fiesta, pero terminó en caos, detenidos y heridos. Incluso, pudo haber una tragedia si no es por la rápida reacción de los futbolistas del Rey de Copas.

Payne y Matus alcanzaron a correr

El Estadio La Nueva Olla era el escenario para el encuentro más importante del fútbol paraguayo. Olimpia lo ganaba por 1-0, pero cuando Romeo Benítez anotó el 2-0 en el 67′, comenzó el caos en la casa de Cerro Porteño.

Los seguidores locales acusaron a Benítez de celebrar el gol frente a su banca, por lo que ahí empezaron a caer los proyectiles y a desatarse los hechos de violencia. El árbitro debió detener el encuentro por algunos momentos para intentar que se calmaran los ánimos.

Una vez que terminó el partido, los jugadores de Olimpia, incluyendo al neozelandés Tim Payne y al chileno Estaban Matus, se acercaron a sus hinchas para festejar la victoria por 2-0. Cuando estaban junto a la tribuna visitante vino lo peor.

Resulta que los seguidores de Cerro Porteño no aguantaron la celebración de su clásico rival, por lo que invadieron la cancha y fueron a agredir a los futbolistas del Rey de Copas. El plantel de la O se percató de la situación y alcanzaron a correr hacia el camarín y refugiarse ahí de los fanáticos locales.

Los jugadores de Olimpia salieron ilesos, pero las imágenes de violencia otra vez enlutan a cómo se vive el fútbol de este lado del continente. Si bien el popular Tim Payne y Esteban Matus solo estuvieron en la banca en el clásico, terminaron corriendo por sus vidas en una jornada triste para este deporte.