Este martes la Confederación Sudamericana de Fútbol notificó que la final de la Copa Libertadores se mudaba de Santiago de Chile a Lima Perú.

Esta decisión cayó bien en Flamengo y así lo demuestran las declaraciones que hizo el delantero Bruno Henrique asegurando que “ahora estamos más tranquilos”.

El atacante cree que “no estaría bien jugar una final en un país que está teniendo tantos problemas. Es una tranquilidad. No sólo para los jugadores, también para los hinchas y los periodistas. Para todos los que iban a viajar”.

El jugador fue mucho más allá afirmando que “hubiese sido un caldo de cultivo y algo trágico podría haber ocurrido”.