Colo Colo consiguió un triunfo agónico ante Everton de Viña del Mar. Fernando Ortiz saca un poco la cabeza del fondo y respira, con una victoria que fue un verdadero desahogo.
Uno de los momentos más relevantes del partido se vivió en el reemplazo de Arturo Vidal, cuando Fernando Ortiz decidió poner a Leandro Hernández y sacar al King en uno de sus buenos partidos.
Algunos no entendían la lógica, pero terminó dando resultados. No obstante, lo que se llevó todas las miradas fue el abrazo que se dieron Fernando Ortiz y Arturo Vidal en su salida.
Palmaditas y a la banca
No fue un abrazo de esos que se daba Jorge Almirón con Arturo Vidal. Esos tenían de por medio algún tipo de química, la que no se vio entre el Tano y el King.
De hecho, fue medio incómodo ver las palmadas que Fernando Ortiz le dio al King en la parte trasera de sus shorts. Como si fueran completamente forzadas. Raro.
Otro tema fue la transformación de Arturo Vidal una vez que se sentó en la banca. Prácticamente, el King se volvió el técnico de Colo Colo, gritándole a sus compañeros, diciéndoles cómo pararse en las pelotas detenidas y sacando a los jugadores en medio de la trifulca provocada por la expulsión de Cristopher Barrera.
