Javier Correa vive un capítulo nuevo en Colo Colo. Tras superar su lesión, el delantero volvió con todo a las canchas, alcanzó ocho goles en el torneo y, aunque se veía difícil, se reconcilió con el hincha.
No solo los goles sirvieron para enmendar la relación entre el atacante y la fanaticada. Algunas declaraciones, sumadas a gestos como hacer callar al estadio al anotar, le habían traído muchísimas críticas.
Ahora, Javier Correa destacó el cambio de actitud que tuvo y que hoy lo vuelve a instalar como estrella. “Me he relajado mucho. Lo otro era un personaje duro, que no me duele, no me afecta. Este es el más cercano, más llevadero“, explicó en diálogo con el programa Tipster.
“Me gusta joder, pero a veces no quieres mostrar esta imagen, para que no crean que estoy de joda, no se toma en serio lo que hace. Cuando vi que no era por ahí, volví a mi lugar y de ahí no me muevo ahora. He ido al sicólogo, por el crecimiento de uno, pero ya me di cuenta que la receta la tengo yo“, contó.
“Si me enojo, me hago daño solo”: Javier Correa se sincera sobre su nueva cara en Colo Colo
“Si quiero andar bien y sentirme bien, depende cómo lo tome yo. Si me dices que juego mal, me puedo reír. Si me enojo, me estoy haciendo daño solo“, relató Javier Correa sobre su momento en Colo Colo.
Más allá de los goles y el cambio a nivel personal, otro acontecimiento le dio un nuevo aire: el nacimiento de su tercer hijo. “También influyó, es otro plano. El fútbol es mi vida, pero lo otro no se compara con nada, fui papá tres veces y no se compara ni con goles ni copas“, dijo.
Además, el delantero contó que “lo pasé mal en Colo Colo. Las críticas son dañinas. No soy de plástico. Te duele, es feo, las redes son destructivas. Pero las críticas llegaron porque algo dejé de hacer“.
“Volví al lugar en el que tenía que estar. Ahora estoy pleno, no ir a entrenar como renegando, ir escuchando música, tras dejar a mi hijo a la escuela. La receta la tenía yo y si le sonríes a la vida, todo vuelve. Si andas con el ceño fruncido, te sigues enojando“, cerró.
