Eduardo Bonvallet siempre dijo que este retirado volante ofensivo tenía la calidad para ser uno de los mejores del fútbol chileno. Lo conocía bien, pues lo dirigió en la Universidad Gabriela Mistral. Con el tiempo, pudo tener una nueva chance en el balompié profesional criollo.

Las referencias son para Carlos Espinosa, quien le concedió una entrevista a RedGol. Y aprovechó de desmentir una información en torno a su carrera. Siempre se dijo que había podido brillar en la primera división sin hacer inferiores. Pero no fue tan así.

“Hice todas las divisiones menores, estuve en Colo Colo. Pero si hablamos del paso directo, fue desde la universidad a un equipo. Eso sí. Fui a Cobreloa”, aseguró Espinosa en esta conversación que tuvo con Paulo Flores. Ahí repasó parte de las enseñanzas que tuvo a las órdenes del Bonva.

¿Qué tal fue la experiencia con Bonvallet?

Extraordinario el Bonva. Fue tremendo. La gente se queda con que decía las cosas tal cual, una persona que era muy frontal. Le gustaba estar en temas mediáticos y tenía su forma de decir las cosas. Pero con nosotros era otra persona: totalmente cercano. Para lo poco que entrenábamos en la universidad, el Bonva sabía mucho. De repente ni siquiera con cosas futbolísticas.

¿Con qué marcaba la diferencia?

El tema motivacional. Le llegaba muy fuerte a algunos compañeros que no se fijaban en ese plus. Pero él lo lograba. Y hacía que mis compañeros tuvieran rendimientos totalmente inesperados. Uno decía ‘de adónde, si en la semana este no juega así.

¿Quién fue el mejor DT que tuviste?

El Bonva me marcó y me dio la posibilidad de reinsertarme en el fútbol. Pero profesionalmente, el mejor técnico que tuve fue Mario Salas.

¿Qué diagnóstico haces de tu trayectoria profesional?

Antes que me retiré, hice un análisis de mi carrera. Quedé bastante contento. Satisfecho por todas las situaciones y momentos que viví. Por la capacidad mental que hay que tener en ciertas situaciones. Eso me dejó tranquilo. No sé si conforme. Pero tranquilo de que lo hice bien dentro de todo. Y logré lo que quería.

De jugar para Bonvallet a analizar el fútbol chileno: el giro radical de Carlos Espinosa

Carlos Espinosa sabe perfectamente que las enseñanzas de Eduardo Bonvallet lo ayudaron a creer en sus condiciones y poder hacer una carrera en el fútbol chileno. Aunque por estos días, divide su estadía entre la región Metropolitana y la del Maule.

¿Te estableciste en Curicó?

Me vine a Curicó. Después de que estuve en la Católica, vine a Curicó Unido. Estuve tres años y me radiqué. Es imposible sacar de acá a mis hijos. Dije ‘acá es’. Si bien voy harto a Santiago y hago hartas cosas allá, la base está acá.

¿A qué te dedicas?

Estoy agarrándole el gustito a unos streaming que estoy haciendo. Me invitaron para el Mundial en Santiago los muchachos de DAP Media. Me han seguido invitando a distintos programas. Y el mismo matinal que hicimos durante la Copa del Mundo vuelve en septiembre. Estoy súper contento con eso, me gustó. Es un espacio que no proyectaba tanto. Me motiva mucho esta oportunidad de poder desenvolverme en un espacio donde no estaba acostumbrado.

Un giro radical en tu vida…

Estoy tranquilo, enfocado en mis cosas, buscando alternativas, con varios proyectos dando vueltas. Eso me mantiene con energía para buscar otras cosas. Cuando uno juega, uno vive una realidad. Y más allá del tema monetario, cuando dejas jugar tienes más tiempo. Surge la pregunta: ¿qué hago? ¿Me tiro a la piscina o no? Son varias cosas que te frenan y te dejan en la duda. De a poco uno se atreve.

¿No te atrae ser DT?

Me gusta, pero como en un minuto de jugar 20 años, viajar y destinar los fines de semana me cansó. Los últimos dos años que jugué me cansó harto.

¿Vas al estadio a ver a Curicó Unido?

Trato de ir a ver al Curi. En un minuto, el fútbol me cansó. Dejé de jugar y dejé de verlo. A ese nivel. Por ese lado, cuando tengo la posibilidad voy con amigos, me hago el espacio. Y trato de ir a apoyar al equipo.

Aprovechemos tu nueva faceta, ¿le tienes fe a la selección chilena?

Es producto un poco del campeonato nacional. Y cuando ves eso, las divisiones menores, los dueños de los equipos no invierten en eso, que cada vez salen menos cabros buenos que no juegan por mérito propio y sí por una regla, cuesta ver un futuro muy prometedor para la selección.