Mucha molestia causó la decisión de la Delegación Presidencial de prohibir el ingreso de hinchas de U. de Chile al Bicentenario de La Florida, siendo que las entradas para el duelo contra Audax Italiano ya habían sido vendidas.
Germán Codina, el delegado de la Región Metropolitana, se excusó diciendo que la medida se dio tras requerimientos de la alcaldía y “considerando información adicional importante para garantizar la armonía de eventos deportivos y asegurar condiciones de seguridad de vecindarios“.
Ahora, desde la ANFP se manifiestan. Felipe de Pablo, gerente de operaciones del fútbol chileno, conversó con Radio ADN y condenó la actitud de las autoridades entrantes con la programación y medidas de seguridad de los partidos.
“Existe una mesa de programación y seguridad, con la que hemos trabajado estos años, donde la gerencia de ligas presenta propuestas de horario. Este partido (de la U), en un inicio, lo pedimos a las 20:00 horas, pero la autoridad decidió que se jugara a las 18:00”, partió diciendo.
La ANFP condena a las autoridades por trato a U. de Chile y Colo Colo
“Para nosotros, un horario debe cumplir dos condiciones. La primera es que la gente pueda llegar, porque jugar a las 18:00 horas en un día de semana es difícil. Por otro lado, el horario peak, que en el caso del Estadio Nacional impacta en el orden público, especialmente en el tránsito”, sumó.
“En este caso, se trata de un partido donde la gente no asiste porque se hace muy difícil pedir el día libre o salir anticipadamente”, lamentó.
“Si existieran cifras claras de que un partido de Colo Colo a las 20:00 provoca más problemas que uno a las 18:00 horas, sería difícil criticar la medida. Pero nosotros no contamos con esa data”, afirmó también el gerente de la ANFP.
“Tuvimos recitales de 80.000 personas que terminan a la una de la mañana, con mucho ruido, y se pueden hacer. Nos dicen que no hay que compararlos con el fútbol, porque incluso en partidos de 1.000 personas hay desmanes, pero no son esos 1.000, son 10 que provocan problemas”, condenó.
