A dos semanas de interponer la denuncia en la Primera Sala del Tribunal de Disciplina, desde la ANFP decidieron ampliar la imputación en contra de San Marcos de Arica, que provocaría su eventual descenso de Primera B e incluso la desafiliación.
Según el documento que ingresaron en Quilín y que mostró el diario La Tercera, los nortinos ingresaron a la Unidad de Control Financiero (UCF) “declaraciones juradas cuyo contenido no se correspondía con los antecedentes financieros que posteriormente entregó en sus memorias anuales y estados auditados”.
Según la ANFP, en septiembre del 2024, San Marcos declaró “activos por $2.929 millones y pasivos por $1.941 millones, lo que daba como resultado un capital de funcionamiento positivo de $988 millones”, lo que no se condice con lo que el club indicó en diciembre de 2025 que tenía “activos por $710 millones y pasivos por $2.599 millones“.
En la práctica, el patrimonio neto de la institución era negativo en $1.889 millones de pesos. Una escena que se repitió en tres ocasiones más durante 2025, con una diferencia de casi $3.813 millones.
Tras denuncia de ANFP: ¿Qué le espera a San Marcos?
Según el matutino, el directorio que preside Pablo Milad afirma que “a partir de las diferencias con los estados financieros auditados, plantea que se trataría de documentación falsa y acusa al club de un incumplimiento grave y reiterado de sus obligaciones estatutarias”.
Por lo anterior, desde la ANFP exigen que el Tribunal de Disciplina dictamine su “su desafiliación al Consejo de Presidentes o, alternativamente, una multa de entre 1.000 y 2.000 UF”. Al mismo tiempo, apuntan a que San Marcos descienda a la Segunda División Profesional.
En Quilín, por último, sostienen que le pidieron explicaciones al cuadro ariqueño el 27 de julio del 2026, y que la respuesta no llegó dentro del plazo que estipularon, es decir, el 3 de agosto de este año.
