La Universidad de Chile recibió la peor noticia en la previa del Superclásico 199. Octavio Rivero, el fichaje que prometía romper las redes en el Monumental, quedó descartado por una rebelde sinovitis en su rodilla izquierda.

El refuerzo uruguayo se ha transformado en un verdadero dolor de cabeza para el cuerpo técnico de Francisco Meneghini, por una rebelde lesión que lo tiene con líquido en la zona afectada, algo que es muy doloroso.

En ese sentido, la gran carta de gol que fue buscado por años por la U se queda fuera del choque ante Colo Colo, incluso podría repetir el miércoles cuando se jueguen el paso a la fase de grupos de la Copa Sudamericana contra Palestino.

Algo que mueve el piso en la interna por el gran sacrificio que hicieron por jugársela por más de un año en su contratación, incluso dejando de lado su historias con lesiones en la rodilla, lo que ahora es una decisión que pasa la cuenta.

Octavio Rivero se mantiene al margen en la U. Foto: U de Chile.

Octavio Rivero alarma con una cirugía en la U

Fue el medio Emisora Bullanguera quienes confirman que Octavio Rivero se queda fuera del Superclásico en la lista de los lesionados, donde también está Lucas Assadi.

En ese sentido, detallan que “Octavio Rivero se ha mantenido entrenando al margen en Universidad de Chile, en la previa del Superclásico en el CDA”, dejando en claro que no está en condiciones.

En la misma línea, apuntan que todavía está sobre la mesa una posible cirugía, aunque eso significa perderlo por cuatro meses, lo que agrandaría la polémica en la interna.

Esto, porque la U esperó por mucho más de una temporada por contar con sus goles, hasta que logró sacarlo de Barcelona y volvieron sus problemas en las rodillas, que ya los había tenido en Chile en su paso por La Calera y la Unión Española.

En resumen:

Octavio Rivero quedó descartado para el Superclásico 199 debido a una sinovitis rebelde.

El delantero uruguayo de la Universidad de Chile presenta acumulación de líquido en su rodilla.

Una posible cirugía dejaría al refuerzo azul fuera de las canchas por cuatro meses