Desde hace una década, la natación escolar chilena tiene un dominador que parece no dar espacio a sus rivales. Y el pasado fin de semana volvió a ratificarlo. Colegio Mayor Peñalolén conquistó la Final Nacional Interescolar de Natación Soprole 2026, considerada la competencia más importante de la disciplina. Disputada en la Piscina Municipal de Huechuraba, el evento reunió a los mejores nadadores estudiantiles del país, provenientes de 125 colegios participantes.

En esta edición, el establecimiento peñalolino acumuló 850,5 unidades, más del doble de puntos que sus más cercanos perseguidores: el American British School (359) y el Deutsche Schule Valparaíso (322). El resultado vino a reeditar una inédita supremacía en Chile: resulta ser la décima corona consecutiva que logra el colegio multicampeón.

“Hasta a mí me cuesta dimensionar lo que conseguimos”, reconoce Matías Jaque, entrenador en jefe de Colegio Mayor Peñalolén, quien atribuye esta racha al nivel técnico de sus deportistas y a la búsqueda constante de nuevas generaciones que tomen el relevo de quienes egresan. “Nada de esto es casualidad y responde a un trabajo de largo aliento, consistente y súper esforzado. Es importantísimo tener ese recambio”, enfatiza. Para sostenerlo, dedica buena parte de su labor a motivar a los más pequeños para que se acerquen a la natación, un proceso que también requiere del compromiso familiar para cumplir con entrenamientos y competencias.

El proceso parte antes de que los niños integren un equipo competitivo. El colegio ofrece clases de natación desde playgroup hasta segundo medio, con una orientación formativa que permite observar habilidades e intereses. Luego aparece la selección escolar, que actualmente reúne a 55 deportistas, desde primero básico hasta cuarto medio. La búsqueda se concentra especialmente en primero, segundo y tercero básico, con ingresos a los equipos desde los seis o siete años.

Los seleccionados entrenan al menos tres veces por semana, según su categoría, y quienes quieren aumentar la exigencia pueden continuar en el club deportivo vinculado al establecimiento. Allí acceden a más sesiones y a un trabajo de mayor intensidad y volumen. “Este vínculo que hay con el club nos da la posibilidad de generar este tipo de deportistas orientados al alto rendimiento, a la alta competición”, afirma Jaque.

La continuidad del proceso formativo también se sostiene en el trabajo de los entrenadores Simón Fernández, Paula Moya y el propio Jaque. “Conseguir estos resultados sin los profesionales competentes no funciona”, asegura este último, quien destaca además el respaldo institucional: una piscina de primer nivel, instalaciones adecuadas para entrenar y facilidades para compatibilizar las exigencias deportivas con la vida escolar. “Así los chicos pueden entregarse a full a la disciplina. El colegio facilita tiempos, comprende la dinámica de los entrenamientos y apoya en todo lo que se pueda”, manifiesta.

Los resultados de esa formación también se reflejan en la selección adulta de natación, con nombres como Trinidad Ardiles, Martina Röper y Elías Ardiles, quienes pasaron por el colegio y han representado a Chile en competencias internacionales. De hecho, en septiembre, Elías conquistó el oro de los 100 metros mariposa en los Juegos Suramericanos de Santa Fe, Argentina, con récord nacional y del certamen. “Es un orgullo, la verdad, que los chicos sigan con ese compromiso y después de terminar el colegio sigan ligados y vinculados al deporte de alta competencia”, expresa Jaque.

Esos referentes motivan a quienes hoy representan al colegio: algunos crecieron viéndolos ganar y ahora aspiran a seguir sus pasos, integrar una selección y competir en el extranjero. “No es presión, sino que es una motivación para seguir siendo el colegio campeón”, sostiene Jaque, quien busca que esa ambición trascienda el circuito escolar. “Intentamos inculcarles dentro de su formación el aspecto competitivo, que sean deportistas aguerridos, que no se conformen con una medalla o con ganar un torneo, sino que siempre vayan en busca de más”, explica.

Con la temporada escolar terminada, Jaque pone el foco en formar nuevos nadadores que puedan seguir el camino hacia la selección chilena. Para ello, insiste en renovar el equipo incluso cuando los triunfos acompañan. “No hay que quedarse estancado con los deportistas más grandes o quedarse con los mejores, sino que hay que seguir buscando, siempre estar alimentando las categorías menores”, concluye.