En la victoria del Celtic por 2-0 sobre el Aberdeen, el volante escocés Scott Brown recibió dos patadones seguidos, pero se levantó en ambas ocasiones y no reclamó.
El árbitro cobró falta en la segunda entrada y el capitán del Celtic se dirigió hacia los hinchas, sonrió y arqueó los brazos mostrando su fortaleza.
El Celtic es puntero en la Premiership de Escocia con 64 puntos, le sigue el Glasgow Rangers con 55 unidades.