El anuncio de que los goles de visitante no son criterio de definición en la final de la Copa Libertadores le dio un renovado brío a la final de ida, que terminó en una eléctrica igualdad 2-2 entreBoca Juniors y [[River Plate]] , encuentro disputado esta tarde en un repleto estadio La Bombonera de Buenos Aires.

El encuentro parecía que sería de estudio, pero tuvo un primer tiempo vertiginoso. La temprana lesión de Cristian Pavón en el conjunto xeneize alteró todos los planes iniciales, donde el elenco millonario apostaba a dar batalla por arriba con una reforzada defensa.

Sin embargo, River perdió solidez y terminó cediendo ante Wanchope Ábila, quien abrió la cuenta a los 34″, una ventaja breve porque no tardó en aparecer la figura de Lucas Pratto, quien recogió un balón de manera inmediata para cambiarlo por el empate 1-1 (35″).

El ingresado en lugar de Pavón, Darío Benedetto se había acostumbrado a los goles importantes y acertó uno clave, tras centro de Sebastián Villa, y batió a Franco Armani con un cabezazo impresionante.Pero cuando parecía que el segundo tiempo sería para el control de Boca Juniors, Pity Martínez ejecutó un centro e Izquierdoz, en su afán por obstruir a Pratto, anotó contra su propio arco.

El resto del partido fue un tapadón de Armani a Benedetto y la tensa calma entre dos equipos que dieron mucho más de lo esperado en la primera final, y apuestan a extender la lucha el próximo 24 de noviembre, cuando se encuentren para la revancha en el Monumental de Núñez.

Según las bases, esta final no tiene en consideración el gol de visitante como factor para definir, por lo que ambos equipos llegarán en las mismas condiciones a la definición de La Final del Mundo, como se ha llamado a esta disputa por el título de la Copa Libertadores.

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