Arturo Vidal fue uno de los que más se ganó el odio de los hinchas argentinos tras las dos finales de Copa América ganadas por la selección chilena a la Albiceleste en 2015 y el 2016.
De hecho, el Rey Arturo fue protagonista en los festejos de año nuevo del barrio de Tolosa, en La Plata, Argentina. Los pobladores armaron una pira del mediocampista nacional mirando el Mundial de Rusia 2018 por la televisión.
Junto a la clara burla contra la selección chilena, los trasandinos cantaron “el que no salta no va al Mundial”, justo mientras ardía la figura de Arturo Vidal.
Pero Vidal no se quedó callado y contestó. Tomó la imagen, le colgó los dos trofeos continentales y dejó un mensaje claro: “bicampeón”.