Datos principales
Confederación: UEFA.
Apodo: Les Bleus (Los Azules), Les Coqs (Los Gallos).
Ranking FIFA: 1°.
Grupo en el Mundial: I (Senegal, Irak y Noruega)
¿Cómo clasificó al Mundial?
Mediana complejidad suponía el Grupo D de las Eliminatorias de la UEFA para Francia. Les Bleus enfrentaban a selecciones como Ucrania e Islandia, que habían demostrado en ediciones anteriores que tenían con qué hacer daño. Pero, en miras del Mundial 2026 y en el contexto actual, los galos son demasiado superiores.
Así lo hicieron ver. Francia clasificó al Mundial 2026 sin perder un solo partido y, salvo un empate en Reikiavik ante Islandia (2-2), los galos sólo celebraron en el camino europeo. El 4-0 propinado a Ucrania en París fue el punto final en este sendero pavimentado para los dirigidos por Didier Deschamps.
Calendario y estadios en los que juega
- Francia vs. Senegal (martes 16 de junio, 15:00 hrs, MetLife Stadium, Nueva Jersey). Transmisión: Chilevisión / DirecTV / Disney+.
- Francia vs. Irak (lunes 22 de junio, 17:00 hrs, Lincoln Financial Field, Filadelfia). Transmisión: DirecTV.
- Noruega vs. Francia (viernes 26 de junio, 15:00 hrs, Gillette Stadium, Boston). Transmisión: Chilevisión / DirecTV / Disney+.
Kilómetros a recorrer en la Fase de Grupos: 1.200 kms. (New Jersey-Filadelfia-Boston).
Posibilidades estadísticas según RotoWire:
- Pasar la fase de grupos: 69,7%
- Llegar a cuartos de final: 57,4%
- Llegar a semifinales: 43,5%
- Llegar a la final: 25%
- Ser campeón: 16,7%
Proyección de la IA
Uno de los favoritos para quedarse con el Mundial 2026 no llegará a la final. Eso es lo que cree la Inteligencia Artificial de Google, Gemini, que vaticina que los galos alcanzarán su techo en las semifinales del torneo.
¿Cómo pasará esto? En primera ronda, Les Bleus mantendrán un paso firme, con triunfos sobre Senegal (“alejarán el fantasma de 2002”) e Irak (“el cerrojo iraquí tiene los días contados”), y un empate ante Noruega (“balanza emparejada con rotación francesa”).
Para las siguientes rondas, la IA cree que Francia avanzará gracias a que posee “el fondo de armario más rico y talentoso del mundo”. De esta forma, en dieciseisavos y octavos impondrá su jerarquía, mientras que en cuartos avanzará en un duelo apretado.
Este último partido, sumado al “desgaste mental del extensísimo ciclo de Deschamps en la Selección”, harán que los franceses caigan en semifinales. “Se quedarán a un paso de levantar su tercera Copa del Mundo”, vaticina Gemini.
El plantel de Francia
Porteros:
– Mike Maignan (AC Milan)
– Brice Samba (Rennes)
– Robin Risser (Lens)
Defensores:
– Jules Kounde (FC Barcelona)
– Malo Gusto (Chelsea)
– William Saliba (Arsenal)
– Dayot Upamecano (FC Bayern)
– Ibrahima Konaté (Liverpool)
– Lucas Hernández (PSG)
– Theo Hernández (Al Hilal)
– Lucas Digne (Aston Villa)
– Maxence Lacroix (Crystal Palace)
Mediocampistas:
– Aurélien Tchouaméni (Real Madrid)
– Adrien Rabiot (AC Milan)
– N’Golo Kanté (Fenerbache)
– Warren Zaïre-Emery (PSG)
– Manu Koné (AS Roma)
Delanteros y Extremos:
– Kylian Mbappé (Real Madrid)
– Michael Olise (FC Bayern)
– Ousmane Dembélé (PSG)
– Désiré Doué (PSG)
– Bradley Barcola (PSG)
– Marcus Thuram (Inter)
– Maghnes Akliouche (Mónaco)
– Jean-Philippe Mateta (Crystal Palace)
– Rayan Cherki (Manchester City)
Jugador estrella: Kylian Mbappé
Un ascenso vertiginoso. Kylian Mbappé explotó joven en el Mónaco, donde alcanzó las semifinales de la Champions League. El Paris Saint-Germain, casi por obligación, hizo de todo por ficharlo. Y así, desembolsó una fortuna por él. En la capital francesa pulverizó todos los registros goleadores históricos del club y monopolizó los títulos domésticos durante casi una década. Ahora, consolidado con la camiseta del Real Madrid, certifica su condición de súper estrella mundial compitiendo bajo la sofocante presión del Santiago Bernabéu.
Su supremacía en el esquema de Didier Deschamps es indiscutible y va mucho más allá de las estadísticas. Mbappé dejó de ser únicamente un velocista imparable por la banda para convertirse en un atacante letal en todos los frentes. Esto no es mal preciar su capacidad de aceleración devastadora, pero, en este último tiempo, le sumó la frialdad del buen definidor y una lectura aguda para romper líneas. Si el rival adelanta su defensa, castiga al espacio. Y si se repliega, saca remates impredecibles. Es el único elemento del equipo capaz de condicionar por completo la pizarra del adversario.
Con la camiseta de Les Bleus, lo logró todo. Se coronó campeón del mundo en Rusia 2018 anotando en la final con apenas 19 años. Cuatro años más tarde, en Qatar 2022, firmó un torneo descomunal donde se llevó la Bota de Oro y despachó un triplete en el partido decisivo ante Argentina. Ahora, portando la jineta de capitán y en el peak de su madurez deportiva, asume el mando absoluto de su escuadra con la misión de buscar su segunda corona en Norteamérica.
Jugador a seguir: Michael Olise
Michael Olise se crio futbolísticamente fuera de Francia. Creció en las academias inglesas y destacó en el Championship con el Reading antes de afianzarse en la Premier League. En el Crystal Palace exhibió una lectura de juego atípica, rendimiento que motivó al Bayern Múnich a comprar su carta. Luego, una vez ya en Alemania, despejó cualquier duda sobre su adaptación inicial, sumando minutos decisivos en la Bundesliga.
Este atacante representa un perfil escaso dentro de la actual plantilla de Didier Deschamps. Mientras la Selección Francesa destaca por su potencia atlética y transiciones veloces de área a área, el zurdo entrega ingenio, sobre todo frente a bloques defensivos hundidos. Su hábitat natural se ubica en la banda derecha. Desde allí se perfila hacia el centro, con el pie atado al botín y/o juntándose con pases cortos. Su inclusión le ofrece al DT una herramienta diferente.
Su ruta con la escuadra mayor gala es breve, pero contundente. Tras declinar opciones como Inglaterra o Nigeria, su destape internacional ocurrió en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde ofició como el eje creativo del conjunto local. Aquel torneo aceleró su llamado inmediato al equipo absoluto. En el Mundial 2026, puede asumir la responsabilidad de destrabar los duelos más cerrados del certamen.
Técnico: Didier Deschamps
Didier Deschamps fue campeón mundial como jugador y como técnico. Entre ambas, guio Mónaco a la final de la Champions en 2004 y luego lideró el retorno de la Juventus a la Serie A italiana, sentado en la banca. Su consagración llegó con el Olympique de Marsella, donde cortó una sequía histórica al ganar la Ligue 1. Ese recorrido demostró su capacidad para administrar presiones extremas y lo perfiló como el candidato perfecto para reconstruir a un elenco nacional que arrastraba severos quiebres internos.
Tácticamente, es un técnico que abraza la efectividad absoluta. Deschamps arma sus oncenas de atrás hacia adelante, priorizando el blindaje del mediocampo con volantes de enorme despliegue táctico. No le obsesiona monopolizar el balón. En su modelo, lo primordial es recuperar y lastimar al instante, mediante transiciones ofensivas fulminantes. Es un estratega calculador, que minimiza los riesgos y asegura el bloque en cualquier contexto.
Al frente del combinado galo, volvió a transformar a Francia en una auténtica máquina de competir. Desde su llegada en 2012, borró las dudas y tocó la gloria máxima en Rusia 2018, sumando más tarde la Nations League 2021. Las definiciones alcanzadas en la Euro 2016 y en Qatar 2022 reafirman una constancia abrumadora en la élite. Aterriza en el Mundial 2026 como el DT más exitoso en la historia de su nación, con la meta de seguir estirando el chicle de un ciclo sustentado en los resultados.
Posible 11
Mejor participación de Francia en los Mundiales
Elegir entre las mejores versiones de Francia implica refinar el paladar. Si en 1998 Zidane se hizo una casita en el Olimpo de los mejores jugadores de la historia, el paso firme también estuvo simplificado por la localía. No fue así en 2018.
En el Mundial de Rusia 2018, los galos no tuvieron un recorrido fácil y lo sortearon igual. Tras una primera fase en la que el 0-0 ante Dinamarca fue el único punto de duda, en los octavos arrasaron en un partidazo con Argentina (4-3). Los cuartos de final, Les Bleus consiguieron eliminar a otro sudamericano, Uruguay, en un partidazo de Antoine Griezmann.
Las semifinales supusieron, quizás, el duelo más duro en todo el Mundial 2018. Un gol del retirado Emtiti puso a los galos en su tercera final. Allí, la victoria ante Croacia fue una clase magistral de fútbol (4-2) y un Mbappé de apenas 19 años se transformó en el segundo jugador más joven en anotar en un partido definitorio de la Copa del Mundo (tras Pelé, que anotó en Suecia 1958 con 17 años).
Jugador histórico destacado: Zinedine Zidane
Elegancia pura, control celestial y una clase de otra galaxia. ¿Alguien podría dudar que Zinedine Zidane es el mejor jugador histórico de Francia? Hijo de inmigrantes argelinos criado en la crudeza de Marsella, Zizou se alzó como el gran héroe galo, sin siquiera cantar La Marsellesa. Su corona como el más grande de la historia francesa no entra siquiera a debate: su genialidad radicaba en hacer fácil lo imposible, dominando los tiempos y el espacio con una mente fría y una técnica que dejaba a sus propios rivales aplaudiendo. Fue la calidad de este crack la que hizo girar al planeta fútbol durante años.
El mundo entero se rindió ante su talento. Con la Juventus conquistó Italia, ganando dos títulos de Serie A. Sin embargo, su consagración absoluta llegó en el Real Madrid, donde se transformó en la pieza angular de los Galácticos, un equipo imposible de reeditar. En la retina de todos quedó grabada la volea más hermosa de la historia en la final de la Champions League 2002 ante el Leverkusen. Zizou coleccionó trofeos y un Balón de Oro, dejando claro que sus pies garantizaban magia y gloria instantánea.
Vestir la camiseta de Les Bleus se volvió una bendición para él y para todo un país. Zidane fue el corazón de la escuadra campeona del mundo en Francia 1998, destrozando a Brasil en la final con dos cabezazos históricos. Dos años después, ratificó su hegemonía ganando la Eurocopa 2000 con una cátedra de fútbol total. Incluso, en su despedida en Alemania 2006, a pesar del amargo final con Materazzi, arrastró a su combinado nacional a una nueva final mundialista tras dar un baile a los favoritos. Ni Harry Potter tiene tanta magia como la que desplegó este galo de raíces argelinas.
¿Cuáles son las fortalezas y las debilidades de Francia?
Hay una gran fortaleza inigualable con la que Francia cuenta: la calidad de sus individualidades. No hay que ser un experto en fútbol para saber que jugadores como Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Désire Doué te pueden cambiar un partido de la nada. Esta ventaja evidente hace que, cuando falla lo colectivo, los galos puedan contar con la chispa personal, que muchas veces enciende los partidos.
Ahora, si los tornillos están bien apretados y la maquinaria está bien aceitada, lo colectivo prevalece. Y lo hace gracias al juego que propone Francia, con una presión en mediocampo y salidas veloces, dañinas, que en un abrir y cerrar de ojos dejan el balón depositado en las redes contrarias. Estos contragolpes vertiginosos rompen, sobre todo, con defensas que esperan y sólo quieren resistir, planteando la paradoja de cómo jugarle a Les Bleus.
Una de las debilidades de los franceses tiene que ver con la ausencia de uno de sus jugadores claves en el pasado, Antoine Griezmann. En los partidos más importantes de Francia en 2018 y 2022, uno de los que resaltaba en el elenco galo era el delantero amante del mate. No obstante, con su salida de la selección, habrá que considerar que tiene que ser otro jugador el que ponga el empuje en momentos de tensión. ¿Quién será el que narre un cuento heroico con la salida del Principito?
Hay otra de las debilidades de Francia que se suele ver con claridad. Se trata de la desconexión mental de los galos en ciertos momentos de los partidos. Hipotéticamente, se podría decir que esto se debe a la tremenda superioridad de nombres con las que cuentan Les Bleus, que hace que la confianza excesiva se transforme en desidia.
Datos freak de Les Bleus
Francia ganó un partido mundialista jugando con los colores del Club Atlético Kimberley. Sí, ocurrió en Argentina 1978, cuando, por una falta de comunicación en la organización, húngaros y franceses llegaron al estadio en Mar del Plata con su tenida alternativa, blanca. Ninguno tenía la oficial, por lo que, para zafar de complicaciones de transmisión y del correcto desempeño, los galos fueron a buscar al club local y se vistieron con su equipamiento. Así, ganaron 3-1, con una camiseta de franjas verticales verdes y blancas, pantalones azules y medias rojas.
Las otras dos historias tienen en común un solo nombre: Raymond Domenech. La primera tiene que ver con sus convocatorias a la Selección de Francia entre 2004 y 2010. El DT elegía a los que citaba según el horóscopo y la posición de los astros. Por ejemplo, borró a Robert Pirès de las nóminas porque era Escorpión (podía ser destructivo para el grupo), ni tampoco le gustaban los Leo en la línea defensiva.
Por su extraños métodos y su cerrazón mental, es que Domenech sufrió, además, un tremendo bochorno en Sudáfrica 2010. Tras una pelea con Nicolas Anelka, decidió echarlo de la concentración y esto molestó a todo el plantel. Liderados por Patrice Evra, los seleccionados hicieron una huelga en el autobús del elenco galo, no se bajaron para un entrenamiento y cerraron las cortinas. El preparador físico fue captado tirando su cronómetro al piso de la rabia y el director deportivo de la federación renunció ahí mismo frente a las cámaras llorando de la vergüenza. Francia se despidió de la Copa del Mundo en medio del bochorno.
¿Qué récords puede romper esta Selección?
Con 27 años y altas probabilidades de jugar más mundiales en el futuro, Kylian Mbappé tiene todo para transformarse en una leyenda. Esto porque puede desplazar al mítico Miroslav Klose como el goleador absoluto de la Copa del Mundo. El alemán marcó 16 goles en 24 partidos, mientras que el atacante galo tiene 12 tantos en 14 duelos disputados. Con cuatro anotaciones en el Mundial 2026, igualará al teutón. Y con cinco, será el máximo goleador de todos los mundiales.
Otro que puede destrozar un récord es Didier Deschamps. El DT galo podría transformarse en el técnico con más partidos dirigidos en un Mundial. Paradójicamente, el que tiene este récord actualmente también es alemán. Se trata de Helmut Schön, quien tiene 26 partidos dirigidos entre 1966 y 1978. Si Francia avanza hasta semifinales, destrozará una marca con casi medio siglo de vigencia.
