Según contó este retirado defensor central uruguayo, luego de terminar su carrera se dedicó a la intermediación de jugadores hacia Chile y Argentina, pero todo se complicó cuando estuvo en la cárcel. Hace un lustro, este charrúa reveló los motivos que lo pusieron tras las rejas.

Las referencias son para Sebastián Morquio, a quien le dicen Patota. Jugó 11 partidos en el Torneo Apertura 2009 del fútbol chileno con la camiseta de Curicó Unido. Y se apuntó con la misma cantidad de encuentros en el Clausura, donde anotó un gol.

En 2021 tenía una deuda de 40 mil dólares y fue a dar a un establecimiento penal por un incidente en el que tuvo que ver su madre, una vecina y un perro pitbull. “Estuve en una cárcel que no era peligrosa (Florida). Comía bien, mejor que en otras cárceles, pero seguía durmiendo en el cemento con un almohadón-feta”, manifestó Patota Morquio al Portal Montevideo.

Pues bien, la situación económica de este montevideano de 50 años no ha mejorado. Y a través de su cuenta de X hizo una petición desesperada. “Lo único que pido es trabajo. Poder trabajar. Tiré CVs, hablé con mucha gente. Trabajé durante 20 días de mozo, algo que no prosperó. Pido lo mismo: un trabajo”, dijo Morquio en la exred social del pajarito.

“Es urgente, lo necesito ya. Cualquiera que tenga un trabajo para ofrecer, que me avise, que me diga. Es lo único que pido. Que me den una mano de trabajar de mozo, chofer, seguridad, lo que quieras”, agregó el uruguayo, quien también jugó en Huracán de Argentina, Universidad Católica de Ecuador, Alianza Lima de Perú y el Uralan Elista de Rusia.

Sebastián Morquio: jugó en Chile, estuvo en la cárcel e implora por una chance laboral

Lejos en su historia quedó el paso de Sebastián Morquio por la máxima categoría del fútbol en Chile y un poco más cerca, aquella estadía en la cárcel. “Como mucha gente, estamos pasando por un momento complicado y muy difícil”, reconoció Patota.

“Me hicieron muchas notas y demás, tuvo mucha trascendencia. No somos una familia de internet, ni de Instagram. Nos cuesta. Quiero un trabajo común y corriente, normal. Pero trabajar. Lo vuelvo a pedir. He ido con 10 mil cosas y no sale nada”, sentenció Morquio, evidentemente desesperado.