En Anfield se esperaba un gran partido entre los dos últimos finalistas de la Champions League, y el partido no defraudó.
El Tottenham abrió la cuenta en el primer minuto de juego luego de una aparición de Harry Kane por el centro del área para conectar un tiro de Son que golpeó en el palo derecho y le cayó justo al goleador inglés que celebró su gol 174 con la camiseta spur.
Los Reds se fueron con todo en demanda del empate, pero no tuvieron la claridad suficiente en la puntada final. Los Spurs contestaban saliendo de contragolpe y metiendo mucha pierna fuerte, lo que le costó amarillas para Sissoko y Rose.
Iniciada la segunda fase Firmino tuvo el empate, pero su cabezazo fue atrapado por el portero Gazzaniga.
La presión del Liverpool tuvo su premio al minuto 52: Jordan Henderson metió un zudazo imparable para el meta de los Spurs.
Luego del empate, el partido se abrió un poco y ambos equipos tuvieron opciones para ponerse arriba, hasta que en el minuto 74 Sergio Aurier cargó en el área a Sadio Mané, y el árbitro cobró la pena máxima ante los reclamos de los Spurs por una falta que consideraron inexistente.
Mohamed Salah desde los 12 pasos fue implacable y decretó el 2-1 en favor del Liverpool.
En los 15 minutos finales Tottenham intentó la levantada pero el fondo de los Reds estuvieron impecable a la hora de defender.
Con esta victoria, Liverpool alcanza los 28 puntos en 10 partidos y le sacó seis de ventaja al Manchester City.
