La inesperada eliminación de Universidad de Chile en octavos de final de la Copa Chile a manos de Fernández Vial, dejó muchos heridas en el camarín azul porque más allá del resultado que en sí, es pésimo, el rendimiento de los universitarios en ambos partidos dejó mucho que desear y su parcialidad está bastante enojada por esto.

Luego de este revés que no estaba contemplado, es complicado que Esteban Valencia siga dirigiendo al equipo hasta fin de año como se especuló en un momento, por lo que se ha reactivado la búsqueda de entrenador luego de un paréntesis generado por la buena recepción del Huevo en el plantel y porque ante San Luis de Quillota -sobre todo en la vuelta- el equipo había mostrado cosas que hicieron ilusionar a los nuevos regentes, algo que se fue a piso después de estas presentaciones en falso ante el Almirante.

Y si lo del técnico es un tremendo problema, a los azules se le avecina uno nuevo: su arco. Esto porque Fernando de Paul termina contrato en diciembre y a falta de cinco meses para que esto ocurra, no hay acercamientos claros para una renovación.

La posibilidad de que el Tuto siga en la U no es segura, por eso desde el club impulsaron la idea de que Cristóbal Campos fuera el arquero titular en Copa Chile para darle rodaje y que alcance un nivel importante de competitividad.

Esteban Valencia decidió devolverle la titularidad a De Paul en el partido de ida frente a Fernández Vial, lo que generó incomodidad en la dirigencia, la que apostaba por el portero más joven visualizando lo que puede venir en el arco azul.

Este domingo otra vez fue Campos el guardametas de la U respondiendo otra vez a la necesidad de que gane experiencia porque no es descabellado pensar de que si no sigue el Tuto, será él el heredero del difícil arco azul.