Taylor Swift ha dado mucho de qué hablar estos últimos días luego del lanzamiento de su álbum “Red (Taylor's Version)". La cantante ha conquistado al mundo con su último estreno y los fanáticos han mostrado de forma incansable su entusiasmo en redes sociales.

Distintas partes del mundo se vistieron de rojo en honor al más reciente lanzamiento de Swift. Lugares como el Empire State Building en Estados Unidos y el Metro de Santiago, la Torre Entel y el Costanera Center en Chile, se unieron al trend que ha causado furor entre los swifties, como se hacen llamar los fans de la cantante.


 

Pero esta no es la primera vez que “Red” debuta. Esta es en realidad una regrabación del álbum del mismo nombre que Taylor estrenó en 2012 y el segundo que vuelve reestrenar. “Red (Taylor’s Version) sucede a su primer álbum regrabado “Fearless (Taylor's Version)”, lanzado en abril de este año.

Y la intérprete de 31 años no se detendrá aquí, porque todavía pretende regrabar otros cuatro álbumes.

 

¿Por qué Taylor Swift está regrabando su discografía?

En 2019, el sello discográfico Big Machine Label Group anunció que había sido adquirido por Scooter Braun, manager que actualmente trabaja con Justin Bieber, Demi Lovato, Ariana Grande y otros reconocidos artistas. Taylor Swift, cuyos seis primeros álbumes son propiedad de Big Machine, se mostró indignada en una publicación de su cuenta de Tumblr.

"Este es mi peor escenario", aseguró Swift. Braun, que ahora es dueño de todos sus discos, ha sido calificado como un “manipulador tóxico” por la cantante. Cabe recordar que Scooter fue manager de Kanye West, con quien Swift ha tenido más de una controversia.

Taylor sostuvo que ha intentado comprar sus antiguas grabaciones durante años, pero que el fundador de Big Machine, Scott Brocheta, se había negado a ceder.

En simples palabras, esto significa que ahora Braun posee los derechos de hacer, vender o distribuir copias de todas las primeras obras de Swift.

Cuando cambió de sello en 2018, la artista puso como condición a su nueva compañía discográfica, Universal Music Group, que partir de entonces ella sería la propietaria de sus grabaciones, es decir que tendría la potestad exclusiva de decidir cómo y dónde se utilizaría su música. Pero eso solo aplicó para su nuevo material. Es decir, toda la música que hizo antes de 2018, pertenece a Big Machine de Scooter Braun.

Luego del escándalo, Taylor Swift tomó la audaz decisión de regrabar sus seis primeros álbumes como un medio para poseer por completo su propia música y distribuirla con fines comerciales. Y lo cierto es que sus fans no la han dejado de lado. Poco antes del lanzamiento de “Fearless (Taylor's Version)”, el álbum original se ubicaba en el número 157 en la lista Billboard 200 de Estados Unidos. Sin embargo, tras el estreno de la regrabación, el original disminuyó un 19% en ventas y se cayó de la lista por completo, mientras que la regrabación subió al número uno.

Y algo similar está ocurriendo con “Red (Taylo’s Version)”. Esta versión del disco añade 14 nuevas canciones, que contiene pistas escritas para “Red”, pero que nunca vieron la luz hasta ahora, incluyendo la versión de 10 minutos de “All too well”, que se especula hace referencia a la supuesta tormentosa relación que la artista tuvo con el actor Jake Gyllenhaal en 2010, cuando ella tenía 19 años y el 29.

Swift estrenó un cortometraje de la versión de 10 minutos de “All too well”, protagonizado por Dylan O'brien (Maze Runner) y Sadie Sink (Stranger Things). El video ha alcanzado más de 22 millones de visitas, en menos de 22 horas desde su estreno.

“Taylor Swift”, “Speak Now”, “1989” y “Reputation” son los cuatro álbumes que le quedan a la artista por reestrenar. ¿Cuál será el siguiente?