La última gira de la selección chilena por Europa, en la que se enfrentó a Colombia y Guinea en Alicante, también fue escenario para el primer cara a cara entre Arturo Vidal y Claudio Bravo, dos años después del quiebre que se produjo en la Roja.
Sin embargo, la conversación no trascendió más allá. Y fue Vidal quien relató los pormenores, en conversación con El Mercurio, en una escena que se quedó muy corta con respecto a la expectativa que se había generado por el reencuentro.
Consultado sobre si hablaron o no, la respuesta del King fue seca: “No, porque mi forma de ser es muy diferente y hasta el día de hoy me la como. Me la he comido solo. Con Gary (Medel) y los más grandes que hemos seguido en el proceso”, reveló.
“Cuando llegó (Reinaldo) Rueda, varios nos comimos viajes a Japón. Teniendo todos esos problemas, tratamos de subir nuevamente a la selección, de pelear la Copa América. Fue muy duro, nos comimos muchas críticas, pero fuimos como hombres y aceptamos lo que decía la prensa”, agregó el mediocampista del Barcelona.
De pormenores no habló: “Es que yo he hecho cosas, he dicho cosas, pero no tengo por qué decirlas a la prensa. Soy bastante hombre para decir las cosas a la cara. Se lo dije (a Bravo) cuando pasó lo de los comentarios de sus familiares, hace dos años”.
Pero no hubo mayores progresos. “(El tema) Quedó en nada, ahí quedó. Le dije mi forma de pensar, y listo. No sé si lo entendió, porque de ahí nunca más hablamos”, sentenció el orgullo de San Joaquín.




