El Porto consiguió un triunfo en su visita al Guimaraes por 1-2, pero el resultado es lo que menos relevancia ha tenido. El segundo tanto fue anotado por Moussa Marega, quien tras el gol recibió insultos racistas por parte de la hinchada local y abandonó el campo de juego evidentemente molesto.
Sus compañeros intentaron detenerlo, pero el jugadorfranco-maliense no se achicó y se fue con todo contra los que le gritaron. Eso le costó incluso una tarjeta amarilla de parte del árbitro, lo que lo sacó todavía más de quicio.
Marega no se quedó callado y a través de su cuenta de Instagram respondió con todo a los tontitos. “Solo me gustaría decirles a estos idiotas que vienen al estadio a hacer gritos racistas… váyansea la mierda“, lanzó.
Y como era de esperar, también le pegó a los jueces del encuentro. “También agradezco a los árbitros por no defenderme ydarme una tarjeta amarilla por defenderel color de mi piel. ¡Espero no volver a verte en un campo de fútbol otra vez! ¡Eres una vergüenza!“.
Desde el club lamentaron lo ocurrido y quedaron a la espera de las sanciones correspondientes para el Guimaraes. Arriesgan quedar con el estadio suspendido y hasta jugar sin público.




