Universidad de Chile recibirá este domingo a Racing, por el primer partido de su pretemporada para 2026, quienes llegan con el técnico Gustavo Costas a la cabeza de la delegación argentina.

No será la primera vez que el entrenador se cruce en el camino de los azules, porque incluso estuvo a una firma de ser el encargado del equipo, en una historia que terminó de madrugada y con la molestia de la dirigencia de Azul Azul.

Pudo llegar a la U

Fue en diciembre de 2008 cuando el argentino aterrizó en el aeropuerto de Pudahuel con la idea de ser el DT de la U: “Bien, con muchas ganas de venir y darle una alegría a la gente”.

Esa jornada cerraría el acuerdo para ser el reemplazante de Arturo Salah, pero algo hizo dudar a la dirigencia de la U que hizo echar pie atrás, donde finalmente firmaron con Sergio Markarián.

Gustavo Costas estuvo cerca de ser el DT de la U para 2010. Foto: Marcelo Hernandez/Photosport

Según detalló el diario La Cuarta en esa oportunidad, a la dirigencia de Azul Azul no le gustaron los excesos que tuvo en una comida, donde incluso lo apuntaban de salir bien contento de la negociación.

Una historia que se repetiría en 2021, cuando fue a firmar por Junior de Barranquilla pero algo detuvo a la dirigencia: “Encontraron que el exceso de alcohol frenó una eventual oferta laboral”.

El diario La Cuarta lo trataba de “Chocostas”.

La polémica llave con Alianza Lima

Los octavos de final de la Copa Libertadores 2010 volvieron a unir a Gustavo Costas en una polémica llave contra Universidad de Chile, esta vez al mando de Alianza Lima.

El cobro de un gol en favor de la U casi al final del encuentro, obra de Felipe Seymour, desató la furia del entrenador argentino, cuando el asistente había anulado la jugada por posición de adelanto, pero luego el árbitro validó el tanto.

La batalla de Santiago con Alianza Lima y la U de Chile.

Con esa conquista, los azules consiguieron el paso a los cuartos de final, mientras que los peruanos fueron retirados por carabineros, con Costas haciendo el gesto de robo en el estadio Monumental.

Años después nuevamente se cruzó en oportunidades con la U, pero fue en la banca de Palestino, donde marcó con grandes campañas que lo catapultaron para volver a su querido Racing.