Duele. Nicolás Jarry (156° del mundo) jugó un maratónico partido en las semifinales del Challenger de Madrid y no pudo ganar, pese a que tuvo cuatro match points en el tercer set.
El Príncipe jugó un partido desgastante ante el austríaco Jurij Rodionov (176°), quien se terminó imponiendo por 6-7 (6), 7-6 (4) y 7-6 (4), en largas tres horas y 17 minutos de juego.
Maratón de tenis en Madrid
El primer parcial fue como el clásico partido del chileno, el cual se alargó hasta el tie break, porque hubo un quiebre por lado. El desempate fue un atado de nervios, que se definió por 8-6 a favor del chileno, gracias a una linda volea de drive.
La segunda manga fue aún más pareja, porque no hubo rompimientos y se fueron otra vez a la definición tras el 6-6. Eso sí, Jarry se vio con más problemas en el parcial y cometió más errores. El austríaco aprovechó el débil momento del nacional y mandó el partido al tercero.
En el tercer set el chileno tuvo cuatro match points, cuando el europeo sacaba en el duodécimo game, sin embargo, no las concretó y todo se fue al tie break de nuevo, donde Rodionov y se impuso y clasificó a la final.
Nicolás Jarry se queda con las ganas de volver a una final, pero lo positivo es que volvió a ganar tras 13 derrotas en línea y demuestra que puede ser competitivo en el circuito ATP.
