Hace un par de semanas, la selección chilena de fútbol sub-17 clasificó al mundial de la categoría, torneo que se disputará en Qatar desde noviembre próximo. Uno de los puntales de ese logro fue Martín Barrios Araya, lateral izquierdo de 16 años y jugador de las divisiones inferiores de Universidad Católica, quien este viernes vivió una nueva emoción, aunque ahora fuera de las canchas.
En un acto realizado en Colegio Mayor Peñalolén, establecimiento donde cursa sus estudios, el joven fue homenajeado frente a toda su comunidad escolar. Entre aplausos, vítores y gritos de sus compañeros, recibió un diploma y un reconocimiento especial por su participación representando a Chile en el proceso clasificatorio rumbo a la cita mundialista.
Cuando ya finalizaba la ceremonia, realizada en el patio del colegio, ocurrió el momento más emotivo de la jornada: Alejandra Araya, madre del futbolista y profesora del establecimiento desde hace dos décadas, abrazó a su hijo mientras continuaban las felicitaciones de estudiantes y docentes. El instante emocionó a gran parte de los asistentes.
“Estoy contento, es bonito sentir el cariño de todos, me impulsa a seguir adelante con más fuerza”, reflexionó Martín, quien después del acto siguió con sus clases normales.
La familia estaba orgullosa de Martín
Para la orgullosa mamá, el hito fue doblemente significativo. “Martín ha estado toda su vida acá. Yo pasé mi embarazo en el colegio, entonces esta es su casa, también la mía. Es muy lindo que lo reconozcan así”, comentó ella, para asegurar que detrás del presente deportivo de su hijo existe una labor invisible de muchos años. “Esto es como una coronación a todo el esfuerzo y al trabajo. Detrás del sacrificio de él, también hay toda una familia que lo apoya. Eso me emociona”, contó.
Recordó que el joven comenzó jugando fútbol en el propio establecimiento escolar antes de integrarse a Universidad Católica, proceso que ha requerido constancia y acompañamiento permanente. “Él es muy dedicado al deporte, pero también a los estudios. Cumplir con ambas responsabilidades implica un desgaste enorme”, sostuvo.
La clasificación al Mundial, según relató, representa además una recompensa al esfuerzo sostenido durante temporadas complejas. “El año pasado fue difícil para él, pero ahora está muy motivado. Ver que todo su colegio lo aplauda y lo vea como un referente es muy especial”, afirmó.
La mamá del deportista aseguró que, más allá de los reconocimientos, los resultados deportivos y de la clasificación al Mundial, como familia seguirán acompañando las decisiones de Martín tanto dentro como fuera del fútbol. “Siempre va a tener el apoyo nuestro. Si quiere seguir siendo futbolista, lo apoyamos. Y si en el futuro quisiera hacer otra cosa, también. Lo importante es verlo feliz y acompañado”, cerró.
