Hoy se dio inicio a una nueva fecha del fútbol en Francia y casi se instaló la sorpresa. El Saint-Étienne tuvo todo para ganar al PSG, pero gracias a un autogol al último minuto, los Parisinos salvaron el partido e igualaron a un tanto en la Ligue 1.
Todo comenzó mal para los de Paris. Cabella, tras una serie de rebotes en el área chica, puso el 1-0 con solo tocar el balón a boca de jarro. De ahí PSG buscó y buscó para lograr el empate, pero no pasó nada hasta el minuto 90 de partido.
Durante el partido ocurrió un hecho bastante curioso y anegdótico. Penal a favor delSaint-Étienne y Mbappé le sopló apuntándole con el dedo dónde iba el balón. Cuento corto, Areola se guió por la señal de su compañero y tapó el penal.
A los 91″ llegó un centro por el sector derecho y Debuchy convirtió de forma increíble un autogol y el 1-1 definitivo entreSaint-Étienne y el PSG.