Javier Mascherano llegó hace 8 años desde el Liverpool, y en ese tiempo se ha convertido en un referente y líder del equipo azulgrana, donde ganó 18 títulos.
Antes de viajar a China para integrarse al Hebei Fortune de Manuel Pellegrini, el Jefecito se despidió del club y los hinchas en una conferencia.
Masche le dio mucha importancia al vestuario, durante su estadía en Barcelona: “El vestuario fue el secreto de todos estos años. Cuando llegué pensé que me iba a encontrar con un grupo difícil porque había grandes jugadores y porque se había ganado mucho. Pero todo lo contrario. Me encontré con un grupo humano espectacular que ha sido la clave de los éxitos. Puyi, Xavi y Vïctor marcaron el camino al principio. Luego el mando fue cambiando, pero se mantuvo en la misma senda”.
El defensa argentino valora todo lo que vivió: “Me quedo con el día a día, de poder disfrutar de momentos únicos. He tenido la oportunidad de jugar con los mejores jugadores del mundo. Me han simplificado las cosas y me han hecho subir el nivel”.
Sobre el motivo de su salida, señaló: “Venía pensando en este final y llegó el momento. Siempre he dicho que lo más difícil de estar aquí era que un día te tenías que ir. Va con los sentimientos que uno tiene. El paso del tiempo ha sido un indicador, la pérdida de protagonismo… Antes de poner en un compromiso al club y no terminar bien traté de buscar una solución para que todos acabáramos satisfechos. Era el momento de despertar del sueño”.
“Tanto tiempo en un lugar como este desgasta muchísimo. A veces es mejor hacer un reset y arrancar de nuevo. Acabar mi carrera en el fútbol de élite en el Barça es un privilegio”, añadió.
En cuanto el próximo capitán del Barcelona, afirmó: “El capitán lo votarán los chicos. Piqué podría ser perfectamente el capìtán por su ascendencia en el vestuario y estos años no ha necesitado el brazalete para serlo”.