El Mundial 2026 provocó una nueva grieta entre Estados Unidos y Europa. Esta vez, luego que el Gobierno de Donald Trump deportara al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, y una respuesta bastante tibia del presidente de FIFA, Gianni Infantino.
Es que lejos de bajar la vara ante la indignación que provocó en el planeta esta decisión, desde la Casa Blanca justificaron su medida. El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, le echó la culpa a “la izquierda” por poner al silbante como un mártir.
“No vamos a permitir que personas vinculadas a actividades criminales entren a este país. Hay una razón por la que se le negó la solicitud. Ahora los medios de izquierda instalan que este tipo es una víctima porque somos anti Somalia”, dijo el representante del Gobierno de Trump por esta polémica en el Mundial.
Europa abre grieta con EEUU por árbitro deportado del Mundial
Ante todo el revuelo que generó la discrimatoria salida de Artan de suelo norteamericano, en Europa quien tomó las riendas fue la UEFA, que tomó una sorpresiva decisión: lo designó para ser el árbitro de la próxima Supercopa.
El presidente del organismo, Aleksander Ceferin, aseguró que el árbitro “demostró su valía al más alto nivel de competición de la Confederación Africana de Fútbol. El fútbol une a las personas, por eso queremos mostrar respeto a Omar y a su excepcional labor arbitral, que le vale esta prestigiosa nominación“.
Así las cosas y tras no poder dirigir en el Mundial 2026, el somalí Omar Abdulkadir Artan dirigirá el encuentro que enfrentará a PSG, campeón de la última Champions League, con el Aston Villa, monarca de Europa League, el miércoles 12 de agosto en el Red Bull Arena de Salzburg, en Austria.
En síntesis
- El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan fue deportado de Estados Unidos y quedó fuera del Mundial 2026.
- Gobierno de Donald Trump defendió la medida argumentando razones de seguridad y controles migratorios.
- En respuesta, UEFA lo designó para dirigir la final de la Supercopa de Europa en agosto.
