Uno de los momentos más extraños en la historia del fútbol sudamericano se vivió este sábado en la Liga Boliviana. Durante el encuentro entre Always Ready y Bolivar, el juez del partido cobró un penal a favor de los locales, pero con un particular método.

Raúl Orosco, árbitro principal del encuentro, sancionó la pena máxima cuando se jugaba el último minuto de tiempo agregado y la visita ganaba por 0-1. Lo extraño es que luego de dudar si cobrar o no, fue a consultar con sus asistentes a un costado de la cancha. Una vez terminada la conversa, salió corriendo por la cancha realizando el gesto del VAR.

¿Lo curioso? Esa liga no tiene sistema de videoarbitraje. Esto generó que inmediatamente todo el plantel de Bolivar se fuera encima del juez, quien no dio paso atrás. Para suerte del Bolivar, el tiro del uruguayo William Ferreira dio en el palo.

Revisa aquí el polémico cobro: