Este fin de semana, Tottenham consiguió un aplastante triunfo ante el Burnley por 5-0. El equipo de José Mourinho le pasó por encima a su rival en su cancha y logró quedarse con los tres puntos, pero no es eso por lo que han hecho noticia.
Una particular situación tuvo involucrado al DT, a Heung-Min Son y a un juvenil del club. Todo comenzó luego del pitazo final, cuando el surcoreano tomó el balón para llevarselo tras anotar un golazo. Fue entonces que Mou se acercó y le pidió la pelota entre risas.
El jugador accedió y se retiró feliz, pero nadie entendía lo que estaba pasando. Fue entonces que el técnico caminó y se acercó hasta Troy Parrott, quien con solo 17 años hizo su debut en el club y las grandes ligas. El portugués lo miró, le entregó el balón y le dio algunas palabras, lo que sacó aplausos desde la galería.
En la conferencia posterior al partido, fue el propio Mou quien explicó los motivos de su gesto. “Fue su debut y creo que tuvo un significado mucho mayor para un niño que la semana pasada jugo contra otros de su edad en la UEFA Youth League“, sentenció. Una actitud poco habitual en él, pero que demuestra por qué está en la elite de Europa.
