Aparecía como uno de los partidos más interesantes de la fecha y no decepcionó. Manchester United se hizo respetar en Old Trafford y venció por la cuenta mínima al Manchester City.

Los diablos rojos no se quisieron complicar e hicieron un partido perfecto en todas sus líneas, donde aprovecharon los espacios que dejó el equipo de Pep Guardiola para hacer daño. Ederson tuvo un partido para el olvido, donde sus errores marcaron diferencias.

La apertura de la cuenta cayó en el minuto 30′ de partido luego que Anthony Martial ganara espacio por la banda izquierda tras un tiro libre y rematara al palo del arquero, quien no supo contener y dejó escapar la pelota entre sus manos.

El brasileño perdió confianza tras ello y comenzó a cometer uno tras otro error. De hecho, en el segundo tiempo se confió y casi regala el segundo ante el apretón de Martial. Ya sobre el final, el guardameta recibió tranquilo un balón y salió con todo, pero dejó el arco libre y Scott McTominay le metió un zapatazo desde 40 metros para el 2-0 final.

El resultado levanta a un United que venía herido, pero tambien significa un golpe duro para el City, que con esto deja escapar tres puntos claves para seguir arriba en la tabla y se aleja más del Liverpool.