Ronaldinho es uno de los mejores jugadores que ha dado el fútbol y Patricio Rubio tuvo la oportunidad de jugar con él. Claro que también, tuvo la fortuna de carretear con él.

En el año 2015 Rubio vivía el mejor momento de su carrera. Venía de ser campeón con Universidad de Chile como el goleador del equipo, algo que llamó la atención de Querétaro. El club mexicano lo compró y de esta manera, se reunió en su camarín con la estrella brasileña.

Los carretes de Ronaldinho

Ronaldinho llegó al fútbol azteca tras una exitosa etapa en Atlético Mineiro, con quienes había ganado la Copa Libertadores. Tenía 34 años y estaba en la que sería la última temporada de su carrera futbolística, ya que después de Querétaro se retiró en Fluminense.

“Extraordinario. Humilde, sencillo, es natural, es muy él”, comenzó diciendo Patricio Rubio a Te Lo Cedo. El brasileño siempre tuvo fama de ser muy fiestero, incluso en sus mejores años en Barcelona. El delantero chileno compartió fuera de la cancha con el campeón del mundo en Corea y Japón 2002.

“Sí, un par de carretitos. Tuve la oportunidad, la suerte que no todos han tenido. Eran bravos, eran largos. Ir al carrete, volver a entrenar y volver al carrete. Nos íbamos en van me acuerdo con los guardias, ahí nos iban a dejar a entrenar y después volvían“, explicó el actual atacante de Unión Española. Rubio además destacó que todo corría por cuenta de R10.

“Fue su último año ya. Se ponía con todo, era llegar a su casa y todo listo. Jugar cartitas y todo. Tenía canchas de futvóley, amigos jugando, amigos tocando, era increíble”, cerró Pato Rubio.

Ronaldinho y Rubio en Querétaro. Imagen: Archivo

Ronaldinho es uno de los mejores jugadores del siglo XXI. Ganó Copa América y Copa del Mundo con Brasil, Champions League con Barcelona y la mencionada Copa Libertadores con Atlético Mineiro. En los últimos días ha estado muy en la palestra por la serie sobre su vida que estrenó Netflix titulada “Ronaldinho: El único”. Pato Rubio pudo compartir con el crack en México durante 2015.