La Copa Libertadores 2018 bajó su telón con River Plate campeón de Sudamérica tras coronarse campeón ante Boca Juniors en la polémica final del Santiago Bernabéu de Madrid.
El próximo año el rey continental se elegirá en final única con el Estadio Nacional de Chile como el primer escenario en acoger el cambio de modalidad.
Para esto, se invertirán más de 5 millones de dólares para realizarle una manito de gato al coloso de Ñuñoa, superando los 3 millones de la divisa estadounidense que se le inyectaron al Nacional para la Copa América 2015.
Tal como detallo El Mercurio, la mantención contempla el cambio de las butacas en mal estado, la remodelación de los baños y modernización de los camarines. Se repintará de blanco la estructura principal, gris perla los pasillos interiores y rojo para las puertas y rejas.
Asimismo, se rehabilitarán dos salones VIP y una zona de comidas en el sector VIP, más una mantención profunda a los ascensores, todo con el fin de mejorar las comodidades de la prensa y espectadores.
En cancha, desde el 7 de enero del próximo año se realizará un trabajo de fertilización y resembrado de la cancha, con un segundo proceso en mayo y otro en octubre.
23 días antes de la final de la Copa Libertadores, el 1 de noviembre, el Estadio Nacional se cerrará completamente para definir detalles de cara a la definición del nuevo campeón de América.
Foto: Agencia UNO



