Claudio Bravo ha sorteado con éxito la pretemporada y los primeros partidos de preparación de Manchester City para la campaña entrante, luego de pasar diez meses de recuperación por una rotura del tendón de Aquiles.

“Fue duro. Pasé tres meses prácticamente sin moverme. Solo podía usar muletas, pero me seguía sintiendo limitado. Pero para ser honesto me siento bien. Todo está en el pasado, lo que dejé atrás cuando volví a entrenar”, reflexionó el arquero chileno.

Su vuelta a las canchas fue consecuencia de aquello. “Estoy muy feliz por el hecho de que tuve una buena recuperación y volví a mi nivel, lo que era mi principal meta”, reconoció Bravo en entrevista al sitio web de Manchester City.

Paciencia

La paciencia fue clave en la recuperación del hombre de Viluco:”Pasé un par de cirugías y no podía hacer mucho después de eso. Es difícil, porque quieres estar ahí, cumpliendo con tu papel, en especial cuando eres más viejo y debes ayudar al equipo”.

“Pero debes estar consciente de que estás lesionado y focalizarte en tener una buena recuperación, especialmente cuando es una lesión difícil. Hay que estar consciente y poner los pies en la tierra”, subraya Bravo.

Por eso, el arquero se tomó en serio la rehabilitación. “Hay que estar consciente de que es el tipo de lesión que puede hacer que abandones tu carrera. Y estuve tranquilo desde el primer día. Yo sabía que iba a superar la situación y hoy me siento muy feliz de ver dónde estoy, ya que dejé atrás una lesión y una especialmente dura”, completó.