El gigante del streaming vive un nuevo éxito en su plataforma y por suerte es una producción original a las que tanto le apuestan. Es el caso de Dejar el Mundo Atrás (Leave the World Behind), la nueva apuesta dramática de Netflix y dirigida por Sam Esmail (Mr. Robot).

La cinta tiene varias peculiaridades, como que es basada en una novela del mismo nombre y tiene un reparto lleno de estrellas como Julia Roberts, Ethan Hawke, Mahershela Ali y Kevin Bacon. Y además de todo tiene al mismísimo Barack Obama y su esposa Michelle Obama como productores ejecutivos.

¿De qué trata Dejar el Mundo Atrás?

Leave the World Behind, como es su nombre original, trata sobre una familia acomodada que decide de la nada irse a la playa un fin de semana y arrendar una lujosa casa.

Pero durante el día todo se complica, obviamente si no no sería película, cuando empiezan a suceder cosas extrañas relacionadas con la tecnología. A partir de eso, reciben en la noche una inesperada visita de los supuestos reales dueños del lugar donde se alojan.

A diferencia de las típicas cintas de fin del mundo o catástrofes, la producción de Netflix muestra de manera distinta este tipo de situaciones, trayéndolo más a la realidad y a la vez mostrando no el “cuándo”, “dónde” o “por qué”; sino el “quiénes” y el “cómo”.

Con opiniones divididas, hay quienes han elogiado enormemente esta película, mientras otros con total validez no la encontraron gran cosa. En Rotten Tomatoes fue evaluada con un 75% por la crítica, pero un bajo 42% por la audiencia.

¿Qué significa el final de Dejar el Mundo Atrás?

¡Atención! A continuación hay spoilers de Dejar el Mundo Atrás. Si aún no la has visto o no quieres enterarte, no sigas leyendo

Dejando de lado todos los mensajes ocultos y referencias o críticas sociales que te pudieron gustar o no, vamos con lo que pasa en el final de Dejar el Mundo Atrás. Visión totalmente subjetiva, así que veamos si estás de acuerdo o no.

Luego de pensar que era todo un ataque terrorista y cibernético de algún país del Medio Oriente, o hasta de Corea como aseguró el personaje de Kevin Bacon; supimos cuál era la verdad.

G.H. (Ali) descifró en el final qué realmente pasaba, y es que que sus conocidos “poderosos” supieran con anterioridad qué sucedía como relató durante la película, entendió que todo se trataba de un “Golpe de Estado”, como él mismo dijo.

Y es que fueron los mismos estadounidenses quienes buscaron apropiarse del poder de Norteamérica y derrocar al Gobierno desde adentro. No fue ninguna nación extranjera, ni “hackers” como repitieron sin cesar, sino algún grupo poderoso que encontró la forma de desestabilizar el país de la manera más sencilla: que la misma gente lo haga.

G.H. explica que existía un plan, uno solo que podía desestabilizar a un país y era el gran temor de quienes están en el poder. Él lo conocía ya que su principal cliente se dedicaba a Defensa, seguramente con un alto rango en la Casa Blanca y lo habían analizado. Y justamente alguien lo logró en tres simples pasos:

Primero fue aislar a la población, desconectando las comunicaciones y la tecnología. Luego fue el caos sincronizado, asustando a la gente con los ataques de ruido y la desinformación. Para último dejar lo que también se adelanta que pasará en la película: la guerra civil.

Tácticas que no necesitaron de bombas o invasión ni nada para causar un “fin del mundo organizado” y tomarse el poder. Claro que no vemos nada de esto, y solo a dos familias que enfrentan esta situación a las afueras de la ciudad.

Solo tenemos un pequeño vistazo cuando en el bosque mientras buscan a Rosie, Amanda y Ruth se dan cuenta que hay explosiones y caos en la ciudad.

Y es que mientras afuera se vivía el inicio de una guerra civil con la población preocupada o desestabilizada; en el búnker la joven Rosie estaba preocupada de ver el final de Friends. ¿Te suena familiar?

Luego podemos intuir que tanto Amanda y Ruth llegan a este búnker, de la misma forma que los hombres de ambas familias. ¿Se salvarán? El desenlace queda a la imaginación. Y es que no es una típica película de salvarse del fin del mundo, sino cómo se llega a eso y qué produce en la gente que piensa que tiene controlada la vida cuando con un mínimo corte de wifi, quedan totalmente perdidos.

Explicación de Dejar el Mundo Atrás:

A muchos les ha parecido a lo menos debatible la película de Sam Esmail. Y es que fiel a su historia en las series, su película le pega de lleno al mundo actual y la dependencia a la tecnología y otros “vicios”.

Más por el lado de “No Mires Arriba”, también de Netflix aunque esta fue mucho más evidente en su mensaje, Dejar el Mundo Atrás tiene una crítica directa a las personas.

Con sutilezas como la actitud de la hija, Rosie, por ver Friends pese a que el mundo se acaba. O sobre todo con la actitud de Amanda (Julia Roberts) y su forma de ver la vida y a las personas.

El personaje, quizás el menos sutil, que dice odiar a la gente y en un punto de la trama reconoce que se odia a sí misma por ser así y a en qué se ha convertido la sociedad, también encarna directamente a la caricatura más evidente de la elite.

Si hasta un sesgo de racismo muestra cuando conoce a los personajes de George (Mahershala Ali) y Ruth (Myha’la Herrold), por su incredulidad de que un padre y su hija afroamericanos sean dueños de una mansión como en la que se hospeda la familia de Amanda.

Finalmente hay una crítica bastante profunda, o no si no apreciaste tanto la película, sobre la sociedad tanto desde las actitudes más frívolas, a la élite.

En cuanto a la amenaza, al final descubrimos quién está detrás de todo este problema de la ausencia de tecnología. Y más que una crítica a ello, también va a quienes son los reales responsables.

¿Viste Dejar el Mundo Atrás?

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