Ángelo Sagal volverá a la selección chilena después de dos años, tras su convocatoria de emergencia a la Roja ante las lesiones de Eduardo Vargas y Bastián Yáñez, de cara a a la próxima fecha triple en las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Qatar 2022.

El ariete que milita en el Gaziantepspor de Turquía ha sido uno de los nombres más resistidos por la prensa especializada y los hinchas, por su bajo rendimiento. Pero también tiene un alto nivel de autocrítica, como lo reconoció una de las pocas entrevistas que ha concedido.

El talquino conversó en septiembre de 2020 con Deportes en Agricultura, y sorprendió por el tono de sus palabras. "Me ha costado en la selección. Las críticas no las veo mal, pero sí siento que estoy al debe", advertía el autor de dos goles por la Roja.

"Soy consciente de que el rendimiento no es el mismo que he tenido en el club, quizás es un tema de confianza personal", lamentaba Sagal, que en ese minuto iniciaba su camino en el fútbol europeo con la camiseta del Denizlispor, también de Turquía.

Pero quizás el recuerdo más gravitante que existe del delantero de 28 años es de 2017, cuando erró una gran oportunidad de gol en la final de la Copa de las Confederaciones, cuando Chile cayó ante Alemania por 1-0 y había ingresado en el segundo tiempo.

"Estamos expuestos a las críticas. Nuestro rendimiento nos hace pensar en que la gente nos va a criticar. Pero la misma gente está marcada con el gol que me pierdo en la final ante Alemania", sentenciaba el delantero.

"Nunca lo he dicho como lo estoy diciendo ahora, pero me afectó muchísimo esa jugada. Fue un golpe duro en lo anímico, pero esos son los golpes de los cuales los futbolistas nos tenemos que recuperar", subrayaba.

Pero otra de las revelaciones claves de Sagal fue la tensión que le significaba convivir con la Generación Dorada: "Quizás estando con los grandes se siente una presión distinta y extra. Eso quizás te pase la cuenta y uno no se desenvuelve de la mejor manera“.

El fallido experimento de lateral izquierdo
 

El ex seleccionador chileno Reinaldo Rueda valoró en su minuto la disposición de Ángelo Sagal para entrenar como lateral izquierdo frente a una posible ausencia de Jean Beausejour. Pero el experimento no funcionó.

"No me imagino en ningún lugar jugando de lateral izquierdo. Cuando debuté en Rangers jugaba de volante por la izquierda, pero tenía un central que me cubría la espalda en todo ámbito defensivo", reflexionaba en ese minuto.

"Mi posición natural es extremo por la izquierda, ni siquiera con el perfil cambiado (en la derecha), porque no voy a resolver de tan buena forma. Así jugué en Huachipato, lo que considero el mejor tiempo de mi carrera", recalcaba el ariete.

De todas formas, el ariete talquino respaldaba a muerte al entrenador colombiano. "No puedo decir nada del Profe Rueda. Ha sido paciente, bancándome o dándome la posibilidad en varios partidos", concluía el debutante con la Roja de Jorge Sampaoli en 2015.