La estadística de 707 pases con un 88 por ciento de efectividad que timbró la selección chilena en su victoria sobre Paraguay dejó más para el análisis de un amistoso que el técnico Eduardo Berizzo espera convertir en bisagra para el rendimiento de la Roja bajo su batuta. Es que no sólo es la primera victoria, si no que además se confirma un alza en el juego.

Muy atento a las acciones estaba Cristián Basaure, que visitó el estadio Monumental en calidad de hincha y pudo apreciar cada instancia del partido desde una óptica muy distinta a la de su labor como comunicador. Por eso, pide leer las cifras con cuidado antes de elaborar mayores teorías.

"Todo depende. Puedes tener la pelota, pero el dato de la zona es fundamental. Si tuviste el balón en tres cuartos ofensivos, maravilloso. Si fue en la mitad de la cancha, también. Ahora, si hay pases en línea defensiva, que es lo que le pasó en el primer tiempo a Chile, no es tan productivo", explica el analista de Redgol en La Clave.

Si bien el volumen de pases y la posesión (71 por ciento) están en la media de los grandes equipos de Europa que practican el estilo de ataque posicional (Manchester City, PSG, Bayern Múnich y Barcelona), Basaure advierte que "al lado opuesto había una selección que no quiso jugar, que hizo tiempo, que demoró y que fue pesada: Paraguay".

"Te vas a encontrar con eso en las clasificatorias, es una realidad. El rival no propuso, no fue a discutir la posesion. Se replegó, por momentos presionó y en el primer tiempo complicó a Chile, pero presionaba y terminaba la jugada. En ningún momento discutió la posesión y obligadamente Chile la tuvo que tener", puntualiza el Tigre Táctico.

Pero aquí se marca una diferencia entre dos versiones de la Roja. "En el primer tiempo careció de profundidad, pero me encantó el segundo tiempo. Fue lo mejor que ha hecho en la era de Berizzo y hace tiempo no lo veía jugar de manera tan intensa", destaca el ex defensor formado en Universidad Católica.

"Aravena es una buena noticia para Chile"
 

En ese sentido, Basaure aplaude el cambio que manifestó Chile a partir del entretiempo. "Lo vi como un equipo con sinergia, que contagió, que empujó, que peleó cada pelota. Se notaba un equipo humilde para correr. No lo vi soberbio y me gustó mucho. Comparto con Berizzo que en el segundo tiempo se le dio más velocidad a la pelota", subraya.

Y como era de esperar, mucho tuvieron que ver los dos ingresos de la segunda mitad: Alexis Sánchez y Alexander Aravena. "Vi a Alexis en cancha, sus movimientos de ruptura, y es otra cosa que verlo en televisión. Lo que lo ayudó Aravena, que replicó lo que hace en Católica: movimientos de adentro hacia afuera, en pasillos intermedios, a la espalda del lateral, por la derecha, por la izquierda", profundiza.

Por eso, Basaure siente que hubo un crecimiento. "No sé por qué hubo tantas críticas a los defensas centrales. A mí me encantó (Guillermo) Maripán, hizo un muy buen partido, Paulo Díaz también, pero tuvo un error. Y Aravena es una buena noticia para Chile: la primera jugada que hace es por la izquierda, encarando al marcador y ganando un tiro de esquina. Después hace una pared con Alexis y se le va larga", completa el analista.

Chile volverá a las canchas a mitad de año, cuando terminen las ligas en Europa. La próxima fecha FIFA está programada entre el 12 y el 25 de junio, todavía sin partidos confirmados. Será la última estación antes del inicio de un nuevo proceso eliminatorio, en el que Chile debutará como visitante de Uruguay y anfitrión de Colombia, en septiembre.