Uno de los clásicos más calientes del fútbol mundial se vive en la Superliga de Turquía, y es que cada vez que se enfrentan Fenerbahce con Galatasaray siempre se provocan polémica. En esta ocasión, los dardos se dirigen al técnico portugués Jose Mourinho.

Dentro de la cancha, con más de 50 mil hinchas en las tribunas del RAMS Park y con más de 30 mil policías para resguardar la seguridad dentro del recinto, el encuentro finalizó con una apática igualdad sin goles. Fuera de él, el conflicto está en ciernes.

Todo luego que Mourinho, técnico del Fenerbahce, fuera acusado públicamente de racismo luego de sus declaraciones post clásico turco. Lo llamativo es que quien denunció al estratega luso fue elGalatasaray a través de sus canales oficiales.

¿Por qué acusan a Mourinho de racismo en Turquía?

Tras el encuentro, el portugués se refirió al arbitraje del serbio Slavko Vinčić, de quien señaló que “la única razón por la que el partido de hoy ha sido bueno ha sido el árbitro, fui al camarín y le dije: ‘Gracias por venir, por arbitrar este partido, Si hubieras sido turco, habría sido un desastre’“.

“Si hubiera sido un árbitro turco, Yusuf (Akgün) habría visto tarjeta amarilla. En la situación que he comentado, todos los que estaban en el banquillo rival saltaban como monos. Si hubiera sido un árbitro turco, inmediatamente habría sacado la tarjeta y yo habría tenido que sacar al jugador en un minuto”, expresó Mourinho.

Estos hecho provocaron que Galatasaray denunciara a Mourinho ante FIFA y UEFA por racismo, y no fue todo, pues anuncian que “declaramos formalmente nuestra intención de iniciar un proceso penal por las declaraciones racistas realizadas por él”. Hasta la justicia podría llegar este clásico.

¿Qué dicen en el club del DT portugués?

Ante esta denuncia, Fenerbahce también emitió un comunicado en redes sociales, donde acusó al archirrival de “distorsionar de manera engañosa y sacar deliberadamente de contexto” las declaraciones de Mourinho y añade que sus dichos “no pueden, en ningún caso, asociarse con el racismo“.

Además, anuncian que “ejerceremos nuestros derechos legales contra esta acusación infundada, que tiene como objetivo sacar la competencia del campo, cambiar la agenda y manipular la percepción pública“.