El defensa del Manchester United, Harry Maguire, recibió una condena de 15 meses en suspenso por un tribunal griego tras un polémico incidente ocurrido en la isla de Mykonos en agosto de 2020.
El seleccionado inglés recibió inicialmente una condena de 21 meses y 10 días en 2020, tras ser declarado culpable inicialmente de lesiones corporales reiteradas, intento de soborno, violencia contra empleados públicos e insultos.
Asimismo, al día siguiente de esa condena, el equipo legal del jugador presentó un recurso para reducir esa sentencia, donde se anuló la condena y comenzó un nuevo juicio, el cual fue aplazado cuatro veces entre los años 2023 y 2025, antes de reanudarse este miércoles.
Los hechos
El tribunal de Grecia determinó que el jugador del Manchester United era culpable de agresión leve, resistencia al arresto e intento de soborno.
A pesar de la reducción de condena, el medio BBC Sports revela que el jugador niega su supuesto mal actual y apelará ante el Tribunal Supremo. Maguire ha rechazado también algún acuerdo extrajudicial y busca limpiar su imagen legalmente.
En una entrevista con la BBC en 2020, el jugador se refirió a los hechos, donde señaló que dos hombres se acercaron a su hermana menor. “Le preguntaron de dónde era y ella respondió. Mi prometida, Fern, vio cómo los ojos de mi hermana se le subían a la nuca. Se estaba desmayando. Perdía la consciencia de vez en cuando”.
Ante esto, la defensa de Maguire señaló que el jugador junto a su familia solicitaron transporte para llevarla al hospital, pero fueron llevados a una comisaria donde el jugador fue agredido por agentes vestidos de civil.
“Al principio pensé que nos estaban secuestrando. Nos arrodillamos. Levantamos las manos. Empezaron a golpearnos. Me golpeaban las piernas, diciendo que mi carrera había terminado. Se acabó el fútbol. ‘No volverás a jugar'”.
Agregando que pensó que su vida corría peligro, por lo que intento escapar. “Estuve en pánico, con mucho miedo, temiendo por mi vida durante todo el proceso”.
