En la previa del 14 de diciembre de 2011 estaba latente la maldición que rodeaba al Estadio Nacional, donde ningún equipo chileno se había logrado consolidar como campeón en el reducto. Todo, hasta que Universidad de Chile mató la gran mufa con la Copa Sudamericana.

Eso sí, en la previa fue motivo de conversación. Como testigo de este mal que pesaba sobre el estadio estaba lo que había pasado casi cinco años antes, el 13 de diciembre de 2006, cuando Colo Colo cayó ante Pachuca en la definición de la Copa Sudamericana.

El título estaba en el bolsillo. Los albos habían conseguido un importante 1-1 en la ida, pero les restaba completar la tarea en el Estadio Nacional, ya que el Monumental había sido sancionado por desórdenes del público, y festejar una nueva corona internacional para el fútbol chileno.

Pero la nube negra nuevamente se apoderó de Ñuñoa, ya que en la revancha el Pachuca se hizo fuerte y venció por 2-1 al Cacique, quedándose con el primer trofeo entregado por la Conmebol a un equipo localizado fuera de Sudamérica.

Generaciones que no lo lograron

 

Con un país sin tradición de finales continentales en ese entonces, todos se acordaban del Colo Colo 1973, que no pudo superar a Independiente en la final de la Copa Libertadores. En la ida jugada en Argentina había conseguido un prometedor 1-1, pero cuando había que cerrar la llave en Santiago no se hicieron daño llevando todo a una definición en estadio neutral.

Esta se jugó en el estadio Centenario de Montevideo, con un polémico triunfo para los argentinos por 2-1, que dejó masticando la rabia al equipo de Colo Colo.

En el año 1981 comenzaría otra mala racha pero para Cobreloa en las definiciones. En la final de ida de la Copa Libertadores los naranjas cayeron por 2-1 ante Flamengo, mientras que la revancha fue para los loínos por 1-0 en el Estadio Nacional, lo que hizo llevar todo a una definición.

Como si la nube negra los siguiera para todos lados, Cobreloa pierde por 2-0 en el duelo jugador en el estadio Centenario, dándole la copa a los brasileños.

Al siguiente año nuevamente Cobreloa fue protagonista. Esta vez llegó a la definición contra Peñarol, donde en la ida igualaron sin goles en Montevideo, dejando la llave abierta en el Estadio Nacional.

El balde de agua fría llegaría en el minuto 89 en Ñuñoa, cuando Fernando Morena consiguió el único tanto para los visitantes, quienes se quedaron con la Copa Libertadores de ese año.

Fue en 1993 cuando Universidad Católica llega a la finalísima de la Copa Libertadores. Con el antecedente del título levantado por Colo Colo en 1991, en el estadio Monumental, todos pensaban que la maldición en el suelo chileno había quedado en el pasado.

El Sao Paulo en la ida había conseguido un contundente 5-1, mientras que la revancha en el Estadio Nacional fue triunfo de Católica por 2-0, lo que le dio la copa a los brasileños.

Si bien después vendría la final de la Sudamericana de Colo Colo en 2006, todo llegaría a su fin cuando Universidad de Chile venciera por 3-0 a la Liga de Quito en el Estadio Nacional (la ida también triunfo azul por 1-0 en Ecuador), para fulminar para siempre esta maldición, la que años después también vería a la selección chilena coronarse como campeón de América.