El Paris Saint-Germain no tendrá una Navidad tranquila y L’Equipe informa que el club de la capital francesa definió despedir a su director técnico Thomas Tuchel, restando seis meses para el fin del contrato de alemán. En entrenador asumió la banca de los franceses el 14 de mayo de 2018 en reemplazo de español Unai Emery.

Tuchel siempre fue discutido en su cargo, pero llegar hasta la final de Champions League contra Bayern Múnich en la temporada pasada le dio un segundo aire a su trabajo pese a que a los propietarios cataríes y el propio Al Khelaifi no quedaron conformes en su obsesión por levantar La Orejona.

Ahora, unas recientes declaraciones de Tuchel a la cadena alemana Sport 1 terminaron por romper definitivamente la relación y la directiva decidió la salida del DT, la cual aún no ha sido oficializada.

La situación para los medios franceses también se explica en el irregular comienzo de temporada del Paris Saint-Germain, tercero en la tabla de la Ligue 1 pese a haber superado la fase de grupos de la actual Liga de Campeones de Europa primeros en la tabla, ya instalados como rival del Barcelona en octavos de final.

Entre los candidatos para asumir el cargo aparecen Mauricio Pochettino, que rondó la órbita de la selección chilena ante la próxima salida de Reinaldo Rueda, y Massimiliano Allegri. El primero corre con ventaja y según Marca sólo falta definir detalles.

“Mauricio Pochettino será el próximo entrenador del PSG. El acuerdo entre las dos partes es casi total y solo falta cerrar los clásicos flecos y liquidar la salida de Thomas Tuchel, con el que se está negociando el finiquito. Es por este motivo por el que aún no se ha oficializado la salida del entrenador alemán. En cuanto se firme la rescisión se anunciará el nombre del nuevo entrenador”, sentencia Marca.

LAS DECLARACIONES DE LA DISCORDIA

Tuchel manifesto ayer por la noche a Sport 1 que “las expectativas aquí son extremas, dentro y alrededor del club. Tenemos la sensación de que el reconocimiento, sobre todo en la liga francesa, no es el mismo que en el Bayern, por ejemplo. A nosotros siempre nos dicen que tenemos a Di María, Mbappé y Neymar, que es normal ganar en Burdeos, que no es un logro”.

“Sinceramente durante los primeros seis meses me pregunté: ¿sigo siendo entrenador o soy un político deportivo, un ministro de deportes? ¿Dónde está mi papel como entrenador en un club así? (…) A veces es un gran desafío, porque un club como el PSG tiene muchas influencias que van mucho más allá de los intereses del equipo. Me encanta el fútbol y en un club como este no siempre es fútbol”, sentenció.