Los incidentes que se produjeron en el partido entre Universidad de Chile y Colo Colo por el Campeonato Nacional femenino este miércoles no quedarán archivados en el libro de lo inexcusable. En la ANFP existe conciencia de la necesidad de investigar los hechos y sancionar a los responsables de tamaño desaguisado.

El lío se verifica en varios planos. En primer lugar. la Asociación y Azul Azul se culpan mutuamente de la falta de una ambulancia en el Centro Deportivo Azul, lo que obligó a que la jugadora Javiera Grez se trasladara a un centro asistencial en un vehículo policial, tras un choque que le hizo perder la conciencia.

La U dice que en Quilín se hacen cargo de ese tema hace dos años, pero el reglamento dice que es responsabilidad del local. A esto se suma la inacción de la delegada de la ANFP en el CDA, Constanza Minoletti, de la árbitra Madelaine Rojas y de los clubes, que permitieron que se disputara el partido en esas condiciones.

El segundo capítulo es bastante más complejo, ya que en el directorio de la ANFP consideran que debe ser investigada la presencia de unos trescientos hinchas de la U en un partido que no tuvo venta de boletos, y que además infringieron las normas con una invasión del terreno de juego, lanzamiento de proyectiles y uso de un extintor.

Desde Azul Azul le aseguraron a Redgol que en su mayoría se trataba de abonados o seguidores empadronados. En la ANFP se entregó la versión de que se trataba de invitados de las jugadoras, que hicieron una lista para inscribir a sus cercanos. Pero cualquiera de estos casos infringe el artículo 66° Bis del Código de Procedimiento y Penalidades.

Las sanciones son durísimas. La norma castiga "el otorgamiento de entradas para cualquier clase de partidos (a simpatizantes o adherentes)" con la pérdida de hasta diez puntos en el campeonato, inhabilitación de los dirigentes responsables o suspensión de las futbolistas responsables de la presencia de los desadaptados que denunció la árbitra en su informe.

La última versión que recabó Redgol desde Universidad de Chile apunta en su defensa que la falta no se puede tipificar, ya que no se trata de un partido de fútbol profesional. Sin embargo, las bases del torneo femenino no eximen a los clubes de estas responsabilidades, por lo que en la ANFP dispondrán una investigación.

¿Qué puede pasar? Si bien el Tribunal del fútbol femenino puede indicar sanciones después de la denuncia de la árbitra, el mismo directorio de la ANFP puede elevar el caso al Tribunal de Disciplina, en un plazo de dos semanas. Hasta ahí las azules deberán cruzar los dedos para evitar un perjuicio mayor y revisar sus protocolos de ingreso de hinchas al CDA.

 

 

La última novedad vino del Gobierno, que en voz de la ministra de Deportes, Alexandra Benado, pidió que se penalice a los responsables. "Nos parece que es una situación grave e impresentable. Esperamos que las instituciones que tienen que velar por el Campeonato Femenino tomen las sanciones reglamentarias pertinentes", explicó en diálogo con Redgol.

En este sentido, la consecuencia directa será la agilización de los procesos que permitan que el programa Estadio Seguro abarque también al fútbol femenino, lo que se debiera concretar en octubre, cuando entre en vigencia la ley que exige un contrato entre las jugadoras y los clubes y que dará paso a una graduada profesionalización de la actividad.