Maximiliano Falcón llegó a Colo Colo en uno de los peores momentos de la historia del club, donde el Cacique luchaba con todas sus fuerzas para salvarse del descenso. Y aunque el charrúa siempre se mostró aguerrido y listo para dar batalla, lo cierto es que la situación le afecto en demasía.

Peluca y los albos viven hoy momentos felices; monarcas de Copa Chile y líderes del Campeonato Nacional, sin embargo, ambos pasaron muchísimas tormentas antes de que llegara la calma.

En diálogo con Estelarbet el uruguayo se sinceró y confidenció lo pésimo que lo pasó a inicios de año en aquel recordado partido ante O'Higgins en Rancagua, donde los de Gustavo Quinteros apenas consiguieron un empate 1-1 que les obligó a jugar la promoción.

"Llegamos al vestuario y había un silencio tremendo, y aparte los resultado también no se dieron, porque se dieron todo para que nosotros juguemos el partido definitivo", comenzó diciendo.

Falcón confesó: "Llegue a casa, y mi señora como que se comió esa amargura, el no hablarle y creo que me acosté cuando llegue a los 40 minutos, y sí, no aguante, me puse a llorar y estaba hecho mierda, pero mal, estaba hecho pedazos mal".

"Al otro día fui a entrenar y había gente afuera y me dijeron 'no pasa nada, vamos por el partido de permanencia' y la gente y bueno mis compañeros también me ayudaron a levantar cabeza", relató el uruguayo.

Maxi Falcón entró en detalles asegurando que "me pego fuerte, mira que yo soy una persona que tengo bastante personalidad, y que no lo derriban fácil , pero ese partido, ese error que cometí...".

 

"Es más en una charla con mis compañeros después les dije que me disculparan que había sido el peor error que había cometido en mi carrera, más allá que mi carrera es corta aún, pero sí, me pego fuerte, mucha gente no lo sabe, pero me pego fuertísimo", cerró.