Este miércoles 13 de mayo cumple 42 años. Durante la última década, fue dirigente sindical activo de todos los planteles que defendió. Aunque en las últimas dos campañas, se abocó a tomar distintas capacitaciones. Hoy en día, es el Secretario General del Sindicato de Futbolistas Profesionales.
“Jugué durante mucho tiempo, pero en el último año mi cuerpo sufría en las mañanas. Más o menos fui vislumbrando el final“, apuntó Jorge Deschamps sobre la temporada con la que cerró su trayectoria de arquero. Fue con broche de oro: jugó en el triunfo de O’Higgins ante Everton que dio como premio a los celestes un boleto a la Copa Libertadores.
Un penal de Francisco González desató el jolgorio del Capo de Provincia. También la alegría de Deschamps, un golero surgido en las inferiores de Huachipato que jugó en Naval, Deportes Valdivia, San Marcos de Arica, Deportes Concepción, Everton, Cobresal, Curicó Unido, Rangers de Talca y Magallanes.
Cuando su reloj marcaba las 17:30 horas del 22 de diciembre de 2025, le dio la noticia a un cercano. “Le conté a un amigo que me iba a retirar. Y que él era el primero en saberlo”, revivió este parralino que necesitó trabajo sicológico para alistar su alejamiento.
“Me fui preparando para el retiro con sicóloga y estudios, sobre todo para la cabeza. Fueron seis meses terribles, buscando una nueva pasión, algo qué hacer. Primordialmente estudiando”, contó Deschamps, quien desde enero de 2026 se integró al Sifup.
Las mil historias de Jorge Deschamps: del retiro al Sifup
Jorge Deschamps participó varias veces de negociaciones de premios y tuvo relación con el Sifup desde mucho antes de su retiro. Aunque como representante de los planteles a los que pertenecía. “Todo depende del dirigente siempre”, explicó el otrora golero.
“Hay algunos que obviamente piensan que no tiene que entregar ningún premio a un logro deportivo de los clubes. Dicen que ya tienen el sueldo. Puede ser que sí, pero hay clasificaciones internacionales donde los clubes reciben grandes ingresos. Por lo tanto, el jugador quiere ser parte de eso. No está sacando el dinero del bolsillo del dirigente”, planteó Deschamps.
Agregó que “el futbolista obtiene un porcentaje de lo que generó. En esa dinámica se arman muchos conflictos. Es súper difícil para el jugador llevar esas negociaciones con el dirigente. Muchas veces te tachan, te marcan con una cruz de conflictivo por buscar lo mejor para el plantel”.
¿Y eso en qué suele terminar?
Entra un tira y afloja y muchas veces las relaciones se pierden. No se puede romper. El dirigente tampoco quiere eso, es un problema. Debemos conciliar. Yo siento que tensaba la cuerda al máximo, tenía compañeros que me respaldaban y eran los encargados de poner los paños fríos. Es como la metáfora del policía bueno y el policía malo. Tiene que haber un poco de todo para negociar. Había casos donde no había ni que pensar ni negociar. Es lo ideal, pero pasa la menor cantidad de veces.
Si tuvieras que elegir un DT que tuviste, ¿cuál sería?
He tenido varios a lo largo de mi carrera. Sería injusto elegir uno. Pero siempre me identifiqué mucho con el profe Marcoleta. El hombre es crack. Maneja una categoría dura y dificil. Me sentí muy identificado, con sus matices. Cosas que mantendría y otras que ajustaría. Me tocó cuando era joven, quizá no me di cuenta, pero después sí. Fui dirigido por don Arturo Salah en Huachipato y es un adelantado. Es un señor del fútbol. Una calidad profesional gigante.
¿Y algún otro?
Me tocó tenerlo en el último tiempo. Nos comimos un descenso, estuve seis meses con él. Fue Mario Salas. Podías entrar a una charla cansado, muerto, distraído y todo. Pero nunca me pasó tanto que el tipo me hacía ir a la guerra con él con un tenedor de plástico después de sus charlas. Motivacionalmente, me entregaba algo que me dejaba con fuego. Listo para la batalla. Es algo tremendo. En el fondo ahí ves por qué tiene tantos títulos en su haber. Su metodología de trabajo, el convencimiento, un montón de factores. Todas esas cosas las valoro.
