Inexplicable. A los 75 minutos cuando el duelo estaba 1-1 entre Argentina y Nigeria, Marco Rojo tocó el balón con la mano en el área y el árbitro turco Cuneyt Cakir detuvo el juego.
El referee fue a ver la pantalla en la orilla de la cancha y vio cómo Rojo tocó el balón, pero consideró que fue casual y no cobró el penal a favor de Nigeria.



