Diego Maradona hizo de las suyas en la victoria agónica de Argentina sobre Nigeria en el Mundial de Rusia, tanto así que bailó, jugó con los hinchas y hasta le habló al cielo.
Pero luego, lamentablemente, las emociones del partido le pasaron la cuenta al campeón del mundo, quien en el entretiempo se descompuso y tuvo que recibir asistencia médica.
Maradona sufrió por la presión alta y los médicos decidieron entregarle unas pastillas, que luego lo dejaron demasiado aletargado. Al final del partido lo llevaron a su hotel, donde se encuentra descansando.



