Corría el 26 de mayo de 2001, y el plantel de O’Higgins se iba a huelga por temas económicos. Ahí los juveniles celestes debieron enfrentar a U de Chile en El Teniente, con uno que le anotó de entradas a los azules y pavimentó su futura carrera como goleador.
Pese a perder 5-1, el gran ganador fue Claudio Videla (43). El delantero tenía 18 años en ese entonces y después la rompió en el equipo: goleador del torneo de Primera B dos años seguidos: 2003 y 2004. Videgol comenta con RedGol su nueva vida en el mercado automotriz, tras paso por Agrosuper.
“Vivo acá en Lo Miranda, Rancagua. Tengo un taller de pintura y desabolladura de automotriz en mi casa. Empecé el 2021 con mi papá, Jorge Videla, quien falleció hace un año. Estuve con él los últimos años, uno de mis deseos de hacer el taller era estar con él”, dice Videla, quien ahora acompaña a su madre (Ana María González) en su lucha contra el cáncer, dándole todo el apoyo y reconocimiento.
Claudio Videla y su vida lejos del fútbol chileno
Claudio Videla reconoce que nunca vivió el luto de dejar el fútbol y que hasta se desencantó, pese a haber sido dos años seguidos goleador del torneo. También tuvo historia con U de Chile y su potente billetera en esos años, además de jugar en la Roja Sub 23.

Videla actualmente en su taller / Foto: Cedida
“De repente me topo con gente 10 años menor que yo y me dicen ‘yo te vi jugar’ y ahí yo me pego el cacho, ‘chuta que ha pasado tiempo, hueón’. En el taller empecé con pulido y lavado de tapices. Le comenté a mi papá el tema de comprar un compresor, empezar a hacer pintura y así voy como todo independiente, tení semanas buenas y otras malas”, explica.

El presente de Videgol / Foto: Cedida.
-Claudio, ¿cómo recuerdas ese 5-1 con la U? Debut con 18 años y golazo de entrada…
O’Higgins tenía una filial en Tercera División (2001) y éramos todo juveniles. Teníamos que ir a jugar a Santiago, me llama un dirigente, me dice que se suspendió en Quilín y ahí le tomé el peso a la situación… Creo que a las camisetas les pusieron un papel con el nombre, estar ahí entrando en ese camarín donde siempre me paraba a mirar cuando salían los jugadores… “Estoy viviendo un sueño”, pensé.
-Jugó contra cracks de la época y anotó el 1-1 parcial…
Estaba el Heidi González, Moisés Ávila, Superman Vargas… En el gol, había algo que siempre nos dijo el Pestaña Díaz a los juveniles: “Cuando tú llegas en línea de fondo, el centro tiene que ser picado al segundo palo”. En ese momento, el Cobra (Marcos) Rodríguez controla y veo que está en línea de fondo, la pica y yo le quise meter el borde interno. Resulta que, por nervios o el cueazo del goleador, le pegué entre borde interno y el tobillo, y por eso se me fue arriba al ángulo. Golazo.
¿Cómo fueron esos dos años seguidos como goleador de Primera B?
Yo firmé contrato profesional por 200 lucas mensuales y 25 lucas por partido ganado. Cacha, ese era mi sueldo en 2003, yo siendo goleador del campeonato. Después, al tiempo, me subieron a 400 lucas el sueldo, que era el doble y ya ganaba más que mi papá, entonces para mí era harto.

Videla el 2004 en Primera B, como goleador del torneo en O’Higgins.
-¿Se quedó con la espinita clavada de jugar con O’Higgins en Primera?
El 2006 estaban entrenando en el Pato Mekis (canchas junto a la Medialuna de Rancagua). Yo fui a hablar con Óscar Meneses, el DT de ese tiempo. Yo quería volver, salí goleador de campeonato dos años y soy hincha el club. La única diferencia con los hinchas es que yo tuve la oportunidad de defender al equipo. Al final no se pudo volver.
El O’Higgins de hoy y su desencanto del fútbol
Claudio Videla lleva sus días entre la familia, su taller y el club Unión Central Idahue, de Coltauco, donde juega y tiene un gran cariño. Videgol se retiró a los 29 años del fútbol y recuerda con nostalgia esa época.
“En 2009 había nacido mi hijo Nicolás. Yo estaba solo en Concepción y después me fui a Melipilla con mi familia. Ahí se incurrió en el tema de no pagar las cotizaciones y me tuve que venir, los controles de mi hijo eran en Santiago y el año 2010 mi hija entró a estudiar en Lo Miranda”, explica.

Videgol en su paso por Rangers y Wanderers.
-¿Por qué se retiró tan joven?
El 2010 me fui a Rangers, en quiebra y yo vivía en una pensión. Mi hija tenía cuatro años y mi hijo Nico estaba pronto cumplir un año. Era complicado venir porque mi hijo en la mañana cuando yo llegaba no me conocía, mi hija también llorando, echando de menos.
-Y ya venía desencantado con el fútbol…
El fútbol es muy cochino, muy sucio. Estai en una burbuja, tení contactos para todo, pero dejai de jugar y te dai cuenta que hay muchas cosas que no sabí hacer. Tú regalai una camiseta cuando jugabas en equipo y te abren muchas puertas, pero después aparece el mundo real y tienes que moverte.

Claudio Videla junto a su familia.
–¿Se ilusiona con este O’Higgins 2026?
Hay ciertas cosas que no me siento identificado. Yo me alegro por este O’Higgins, pero nosotros nos juntábamos con amigos después de entrenar en el Pato Mekis y alucinábamos con estas cosas que están pasando ahora. Decíamos, no sé, “¿te imaginai hueón subir a Primera y clasificar a Libertadores?”.
-Le tiene más cariño a la época de “Vacas Flacas”…
Me identifico más con el ascenso del 2005. Estaba concentrado en el hotel con U de Conce, mi papá me llamó y puso por la radio el final del partido con Melipilla. “Hueón, queda a poco, va a terminar, va a terminar” (empate a 3 y ascenso celeste). Ahí lloramos abrazados con Pedro Rivera (el otro ex O’Higgins en la U de Conce).




