Los atletas de Red Bull, Marco Fürst y Marco Waltenspiel, consiguieron una tremenda hazaña en el Tower Bridge, en Londres, y que empuja los límites del deporte.

Y es que a más de 246 kilómetros por hora, los paracaidistas hicieron historia al atravesar uno de los emblemas de la capital inglesa usando solo trajes aéreos, o “ardilla”, como también es conocido.

Este hecho inédito, como sobrevolar el río Támesis utilizando dichos trajes, es considerado como uno de los más extremos del mundo.

¿Cómo lo hicieron para sobrevolar el Tower Bridge?

Los paracaidistas que lograron esta hazaña de atravesar uno de los emblemas de Londres tuvieron una ardua preparación.

Primero, saltaron desde un helicóptero a más de 900 metros de altura y sobrevolar el río Támesis a 35 metros sobre el agua.

De esta manera volaron uno sobre el otro para pasar por entremedio de las columnas del conocido puente inglés.

Finalmente, los atletas Red Bull realizaron una compleja maniobra de apertura de paracaídas para aterrizar en una plataforma flotante, sin rasguño alguno.

“Planificamos todo en los últimos dos años y medio”

Respecto a la planificación para conseguir este salto, Marco Fürst señaló que “el salto fue hermoso, y funcionó realmente bien. Planificamos todo en los últimos dos años y medio, y tuvimos la mejor preparación y entrenamiento”.

Además, “disfruté mucho el camino y estoy muy agradecido de haber trabajado con Marco y un increíble equipo para hacer nuestro sueño realidad”.

Mientras que su compañero Marco Waltenspiel comentó que “es simplemente una locura tener la oportunidad de volar a través de una estructura tan única. No se puede reconstruir el puente. Hicimos 200 saltos de entrenamiento solo para este día”.

Marco Fuerst y Marco Waltenspiel hicieron el salto más complejo de su carrera en Londres. Foto: Joerg Mitter / Red Bull Content Pool.
El helicóptero que llevó a los paracaidistas a su vuelo en Londres. Foto: Michael Zajc / Red Bull Content Pool.
Marco Fuerst y Marco Waltenspiel bajando del helicóptero que los llevó a su vuelo sobre el Támesis. Foto: Peter Salzmann / Red Bull Content Pool.

Finalmente, puntualizó que “la diferencia entre nuestros entrenamientos y hoy es, por supuesto, enorme. No es un salto común, es único. Fue sumamente
ntenso, y ahora estoy muy feliz
”.