El empate 1-1 entre Chile y Bolivia dejó muy molesto a Claudio Bravo, el capitán de la Selección Chilena, sobre todo por la polémica manera en que llegó la igualdad del elenco altiplánico, que no se había creado muchas ocasiones de gol en el partido.

Es que un polémico penal sancionado por Eber Aquino desató la ira de Bravo, quien tras el cobro le hizo ver a Aquino que no aplicó ningún sentido futbolístico para sancionar la falta. "La pelota se iba a la mierda", le comentó Bravo sobre el tiro pifiado de Martins que pegó en la mano de Maripán.

Una vez concluido el encuentro, Claudio Bravo conversó con la transmisión oficial del encuentro para dar a conocer su disgusto por la falta que sancionó el juez paraguayo. "Desde mi punto de vista no me parece penal", señaló de entrada, antes de sostener que le pareció extraña la designación de la Conmebol.

"La pelota iba hacia afuera", explicó el meta, añadiendo que "es raro que toque el mismo árbitro. Parece extraño después de lo que pasó en Uruguay. Hay cosas que no podemos manejar, no es casualidad. Lo conversamos antes del partido, esa vez no nos dejó sumar de a tres por lo mismo de hoy. El fútbol tiene esto", fue el lamento del meta.

Habrá que ver si la Conmebol vuelve a designar a Aquino para dirigir a la Roja más adelante, aunque a la luz de los hechos parece que nunca más el juez guaraní va a volver a pitar un partido de la escuadra dirigida por Martín Lasarte.